Undécimo Viaje de la Tertulia de la Granja

 

PROGRAMA DE VISITA A LA CIUDAD DE MONDOÑEDO Y COMARCA MINDONIENSE

En busca de la sombra soñada de un incierto Álvaro Cunqueiro.

Mondoñedo, Mons Dumetu, capital de capitales del reino más antiguo de la tierra de conejos. Mondoñedo la de Pardo Cela, el almirante gallego, enemigo de Los Católicos y traicionado por criados cuya cabeza fue capaz de hablar después de muerta, cabeza devota que repitió tres veces: “Creo, Credo, Credo”. Mondoñedo la de las nieblas, los caballos salvajes y las cuevas eternas donde eternamente se peina su rubio cabello Xila la princesa hija del rey Cintolo y dicen los mindonienses –de gran imaginación y magia- que si uno pasa en la medianoche por el lugar podrá verla, pero a la entrada de la cueva está el brujo vigilándola y si ve a otra persona la captura y la hace prisionera dentro de la cueva. Mondoñedo todo envuelta en agua y cubierta de pizarras. Mondoñedo la del obispo. Pero ante todo Mondoñedo la que vio nacer, vivir y volver a Álvaro Cunqueiro, un excepcional narrador adelantado a su tiempo. “Vivir en Mondoñedo era vivir al ritmo de las Geórgicas de Virgilio, oler el pan, cantar en la trilla, asar las castañas”. Y allí, en la capital de Galleica en la villa episcopal, se pueden escuchar unas campanas mitradas con nombre de mujer que, de tan intuitivas, supieron anunciar la llegada de Cunqueiro, una mañana de 1911.

Viernes 29 de Setiembre y santos Arcángeles

  • Llegada a Rinlo, acomodo y abluciones.

  • ¿Oteo de la famosa Playa de As Catedrais?

  • Paseo desordenado por Ribadeo (entrada de Galicia, freno de piratas y miel de burgueses) y cena opípara en el Restaurante La Solana ó paseo desordenado por Ribadeo y cena opípara en el Restaurante La Solana.

  • Descanso merecido
     

Sábado 30 de Setiembre y san Jerónimo

  • Visita a la ciudad de Mondoñedo cuna de Alvaro Cunqueiro leiv motiv de la salida de este año. “En Mondoñedo el silencio se percibe”. Claudia nos descubrirá las claves de la villa a partir de las 11,30h y el resto lo haremos soñando en los Muiños, barrios altos y en la Catedral. En el de los Molinos sabremos de la leyenda del puente do Pasatempo, cuyo verdadero nombre es de Os Ruzos, aunque todos dejaron de llamarlo así desde el día de la ejecución del Mariscal Pardo Cela (el mito mindoniense) debido, según la leyenda, a las palabras pronunciadas por su esposa, Isabel de Castro, a quien retuvieron en la zona para impedir que llegara a tiempo de presentar el indulto concedido por la Reina Isabel la Católica y que libraría a su marido de una muerte segura. «¡Dios mío, dónde pasé el tiempo!», se cuenta que dijo al oír tañer las campanas, comprendiendo de inmediato el engaño en el que había caído.

  • Comida en el Mesón A Catedral, comida casera sin pretensiones regentado por gente sin pretensiones en un plaza con muchas. En el año del Cometa, Paulos un ser sin pretensiones sueña que ingresa en el colegio de astrólogos de la ciudad, que es capaz de predecir los efectos del paso del Cometa con precisión y que sirve como mensajero del gobernador de la ciudad para solicitar ayuda de Arturo, Julio Cesar y David contra el conquistador de ciudades con puente, el malvado Asad Tironida. Así será nuestra comida sin pretensiones pero soñada.

  • Paseo desordenado por la diócesis britoniense (fortaleza de Pardo Cela, otra vez, ultimo “rey” gallego con castillo en la diócesis).

  • Alvaro Cunqueiro era un excelente gastrónomo, escribió en comandita con cocineras tradicionales unos libros de recetas que hoy en día son imposibles de encontrar. El médico le cortó el apetito y se dejó morir bajo la lluvia. Le haremos los honores diseñando y elaborado una cena Concurso literario para designar el equipo de cocina cunqueiriana (el perdedor) y el encargado de destilar la Quemaida bajo conxuro de Meigas (el vencedor).

  • Cena cunqueiriana.

  • Dramatización del Año del Cometa con Arturo, Paulos, el Enano y un relator.

  • Lecturas mágicas del Sochantre y Merlín.

  • Queimada, parrafeo y cierre

Domingo 1 de Octubre y san Procés

  • Gallaecia, tierra de los celtas que los romanos encontraron y supieron utilizar hasta que llegaron gentes británicas, los suevos, que crearon el primer reino de España, el reino de Gallaecia y organizaron una seo, un obispo y una diócesis, la britoniense. Toda esta nebulosa, como la que cubre castaños y abedules de esta tierra húmeda, se despeja antes del año 877 y después del 866 cuando Sabarico se otorga el título de obispo de Mondoñedo y monta su sede, su seo, en el monasterio de san Martiño, en las proximidades del mar y allí permanece hasta los tiempos del obispo Nuño Alfonso, que, por bula de la reina doña Urraca, del año 1112, la traslada a Vilamaior, que, en el correr de los tiempos, habría de perder su nombre y trocarlo por el de la diócesis Mondoñedo. Salpicad alguna invasión vikinga por aquí y por allí y tendréis las claves de nuestra siguiente visita: la catedral más antigua del sur de Europa san Martiño de Mondoñedo. Silvia nos contará todo esto y mucho más en un edifico único, mágico y artísticamente singular.

  • Comida ad libitum, regreso y cierre.

Y nos vamos con retazos, espero, del Cunqueiro trovador, culto, lírico y soñador, sobre todo, soñador, que nos regala un mundo mejor, un mundo más dulce, pequeño y despacioso. Un mundo soñado que es más real que el otro. O acaso sólo es melancolía. “¿Qué manzanas son mejores las del aldeano o las que yo he soñado? Y respondo, las que desprenden un mejor aroma.”

“Alguien dijo que había ciudades para soñar
al otro lado de las montañas.
No dijo si estaban suspendidas en el aire,
sumergidas en las lagunas,
o perdidas en el corazón del bosque (…)

Y ahora mi oficio es soñar, y no sé
si soy yo quien sueño, o es que por mi sueñan
campos, miradas azules, palomas que juegan con un niño,
o una mano pequeña y fría que me acaricia el corazón.”

El Profesor

 

Vimos pasear despacito a Merlín y nos habló risueñamente a la puerta de su casa...

 

A veces, por hacer fiesta, el señor Merlín salía a la era, y en una copa de cristal llena de agua vertía dos o tres gotas del licor que él llamaba de "de los países", y sonriendo, con aquella abierta sonrisa que le llenaba el franco rostro como llena el sol de la mañana, nos preguntaba de qué color queríamos ver el mundo, y siempre que a mí me tocaba responder, yo decía que de azul, y entonces don Merlín echaba aquella agua al aire, y por un segundo el mundo todo, Esmelle todo alrededor, las blancas torres de Belvís, las palomas y el perro Ney, el rubio pelo de Manueliña, la blanca barba de mi amo, el caballo tordo, los abedules de Quintás y el tojo de la corona del Castro, todo era una larga nube azul que lentamente se desvanecía. El señor Merlín sonreía mientras secaba la copa con un pañuelo negro. Esmelle, selva ancha y antigua, en la memoria la llevo yo de azul pintada, como si una enorme y tibia luna posara, en un repente, en la tierra.

 

Abrí, pues, a aquellos montados y saludé, y el que venía delante, un gordo y colorado que llevaba el sombrero levantado para dejar ver una perrera de flequillo muy rizada, me preguntó por don Merlín, y yo le dije que estaba tomando las once, y él me avisó que venían de París y traían un gran mandado. Los dejé desmontando y corrí a gritarle a mi amo, que estaba, como de costumbre, tomando unas once de huevos revueltos y vino clarete. Ya se asomara la señora Marcelina, ya viera que era mozo guapo el que ramaleaba la mula del equipaje...

Merlín y familia de Alvaro Cunqueiro

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