Acta diciembre 2003

OBRA: CRÓNICA SENTIMENTAL DE ESPAÑA
AUTOR: Manuel Vázquez Montalbán

PONENTE: Joseba Molinero Goñi

PRESENTACIÓN

Manuel Vázquez Montalbán nació en Barcelona el año 1939, y murió el 18 de octubre del 2003, en el transcurso de un viaje a Tailandia.
Poeta, periodista y novelista, destacó principalmente como narrador; a pesar de que la política y la crítica social fueron una constante de su obra.
Recibió el Premio Nacional de Literatura el año 1991 por su obra Galíndez, sobre el asesinato del político en la República Dominicana, el Premio Planeta por la obra Los mares del sur, el año 1978, el Premio Internacional de Literatura Policíaca en Francia y el Premio de la Crítica.
Es autor de numerosos artículos periodísticos, y también de una antología de la canción popular española hasta 1975.
Como periodista, colaboró en revistas y diarios, con artículos sobre la actualidad española del momento, así "Hermano Lobo", "Triunfo", etc...
Entre sus obras destacan: Una educación sentimental, Movimientos sin éxito, A la sombra de las muchachas sin flor, El pianista, Coplas a la muerte de mi tía Daniela, Praga, Los alegres muchachos de Atzavara, Cuarteto, Yo maté a Kennedy, Tatuaje, Los mares del sur, La soledad del manager, Asesinato en el Comité Central, La rosa de Alejandría, El balneario, El delantero centro fue asesinado al atardecer, El laberinto griego, El estrangulador, Manifiesto desde el planeta de los simios, Pasionaria y los siete enanitos, Un polaco en la corte del rey Juan Carlos.

La obra Crónica sentimental de España es una crónica de la sentimentalidad popular, que es, a la vez, una crónica profundamente sentimental.

En la obra, la posición del autor se construye como la de una "vox populi", esto es, el autor no parece que hable para el pueblo, sino más bien por el pueblo.
Es por ello que es pertinente la pregunta sobre quién es el destinatario de la misma, dado que el lector implícito del libro es difícil de definir.
El propio Vázquez Montalbán afirmará:"Si usted, amiga lectora, es una madre de España, en el dudoso caso de que alguna madre de España lea escritos de mi firma, quisiera que al leer estas líneas no viera otras intenciones, por mi parte, que mirarme yo también en el espejo desagradable que refleja a toda mi gente." (p.206)
De todas formas, la obra, además de presentar un carácter autoterapeútico, parece que apunta a un lector con el perfil de un intelectual de izquierdas. Este lector necesitaba recuperar la cultura popular que le había sido rechazada por el maniqueísmo marxista. El libro, por tanto, inicia la década "camp" en España, llenando esta categoría estética de un significado social. Después de toda una época en la que la crítica se canalizaba únicamente a través de la poesía social y la literatura comprometida, al intelectual de izquierdas le fue permitido ver un aspecto positivo y progresista en la cultura popular.

En definitiva, el libro es una invitación a seguir su ejemplo, a indagar las formas de participación en la cultura popular, a través de los canales de comunicación que él rescata en el mismo.

El propósito de la obra es, a simple vista, describir la cultura popular española de las décadas entre los 40 y 60; sin embargo, bajo esta descripción retrospectiva, se esconde un potencial de manipulación considerable. Vázquez Montalbán presenta su libro como una especie de terapia, tanto personal como colectiva. Contar la historia de la cultura popular española significa, para él, llegar a racionalizar las fuentes de la pérdida del norte que sufre su generación. Él dirá: "Ahora, recordar, poner en orden las voces y los ecos de nuestra educación sentimental puede ser la búsqueda de un punto de referencia, para poder empezar a comprender el por qué no comprendemos nada, o casi nada, en la espléndida confusión que nos envuelve" (p.211)

VALORACIÓN

"La elección del libro Crónica sentimental de España, como propuesta de lectura para la tertulia granjera, no se ha debido exclusivamente a una motivación literaria, sino propiamente a un impulso sentimental."

"Yo considero a Manuel Vázquez Montalbán un compañero en el camino de mi andadura intelectual. Su irreparable pérdida me produjo una profunda desazón. Todavía recuerdo con qué emoción leí, vi y escuché todos los reportajes, artículos y documentales que se editaron y emitieron con motivo de su fallecimiento. Al respecto, he apuntado una referencia que guardo con especial cariño. Dice lo siguiente: "Tengo la sensación de haberme quedado huérfano, como cuando uno se queda sin una referencia existencial...". Y es que esta confesión de no recuerdo quien expresa a la perfección mi estado de ánimo los días siguientes a su muerte."

"En fin, por el afecto que le profeso, por ser una espléndida referencia intelectual, por su comportamiento durante toda la vida y, sobre todo, por ser un ejemplo de integridad y de libertad, se lo debía."

"Según los críticos, el libro es una crónica de los usos y costumbres de la cultura popular española de las décadas de los 40 y 50 del siglo anterior."

"En mi opinión, Crónica sentimental de España es básicamente un libro de recuerdos. En él se presentan los recuerdos como el contenido sustancial de la experiencia vital. En este sentido, queda claro que vivir de recuerdos es poco menos que fosilizarse en la nebulosa ambarina del pasado; pero al mismo tiempo, también se hace evidente la imposibilidad manifiesta de vivir sin ellos, o sea, el condicionamiento ineludible de la experiencia vivencial en las circunstancias del presente."

"Yo mismo recuerdo a personas con nombre propio que eran famosas en la época que se describe en el libro, p.e., al cantante Rafael. El capítulo que el autor le dedica en el libro es sencillamente memorable."

"Recuerdo, asimismo, la canción "Lugumba", cuya letra es extraordinaria. Valga esta muestra:

"Lugumba, catanga;
catanga, lugumba.
La selva retumba,
Reseca el gongó.

Lugumba, catanga;
Catanga, lugumba.
Menuda mandanga
Que tiene el gachó."

"Recuerdo las series de televisión "Bonanza", "Los intocables", etc..., y tantas cosas...Pero, solamente me he dado cuenta de la importancia que realmente tuvieron en la formación, o si se quiere en la deformación, cultural de las personas que vivieron esos tiempos, al hallarlas presentadas y descritas de una forma lúcida y estructurada en el libro de Vázquez Montalbán. Y este hecho en si mismo es suficiente para conferirle un valor añadido de actualidad, como ejemplo de ejercicio del género de la crónica y, además, como reseña literaria de la cultura popular española de parte de la segunda mitad del siglo XX."

"La lectura del libro a veces no es fácil. Ello se debe a la tendencia a la expresión poética que muestra Vázquez Montalbán.
En multitud de ocasiones, él reconoció que hubiera querido ser principalmente poeta, antes que narrador o cronista. Y este amor a la poesía lo plasmó en casi todas sus obras. Ahora mismo me vienen a la memoria los maravillosos giros poéticos con los que sazonó el texto de obras tan emblemáticas como El extrangulador y El pianista. Y no quisiera tampoco dejar de mencionar la obra La educación sentimental, que es un legado poético de extraordinaria belleza, en el que podemos encontrar joyas literarias como ésta que comienza así:
"Hace frío en las aceras.
Creemos en el amor primero de la esquina..."

INTERVENCIONES

Nicolás Zimarro:

"El libro Crónica sentimental de España es una obra estructurada en diversos capítulos, en la mayoría de los casos de carácter monográfico, que recogen numerosos reportajes sobre distintas personas y acontecimientos de una época concreta de la vida española, además de múltiples manifestaciones del acerbo cultural popular español, aliñadas con sabrosos comentarios del autor."

"El caso es que yo, después de leerlo, me he preguntado por el sentido implícito de la obra. Y la respuesta la he encontrado en la ponencia que la profesora Eugenia Afinoguénova expuso en el Cuarto Simposio de estudiantes graduados en Letras Hispánicas y Luso-Brasileñas en la Universidad de la ciudad de Nueva York, que verso sobre La crítica cultural de Manuel Vázquez Montalbán como estrategia política. En esta ponencia, la obra Crónica sentimental de España es considerada como el texto principal de referencia para entender los inicios de los estudios culturales en España. Es más, se trata de la obra fundamental de la corriente intelectual analítica o actividad académica denominada "Crítica cultural".

(...)"La "Crítica cultural", (...), en España nace como una cuestión de supervivencia, de la supervivencia, no sólo cultural, sino también política."

"Los años 60 constituyen,(...), la época en la que la izquierda europea llega a comprender la necesidad de revisar por completo los métodos y los objetivos de la acción política."

"Lo que está oculto en el texto es la búsqueda de una nueva táctica izquierdista, en una situación en la que está en crisis el concepto clásico de lucha revolucionaria."

"Los reportajes de los que se compone el libro (...) aparecen a finales de los años 60. Entonces, los avances de la nueva sociedad de consumo española impiden que se desarrollen los inminentes conflictos que fueron previstos por los clásicos del marxismo. A la par, las dos superpotencias de entonces, la URSS y los EE.UU, llegan a un acuerdo político, el cual fue calificado por la izquierda europea como una traición a la ideología de izquierdas, por parte del "hermano mayor". En la esfera ideológica, mientras tanto, surge la era de los mas media, que en el español de entonces se llamaban "medios de información", y que parecían llevar la formación ideológica del individuo a un nivel de perfección, dejando muy pocas opciones a la propaganda izquierdista.

(...)"Bajo estas circunstancias, Manuel Vázquez Montalbán, entonces un joven militante del PSUC, emite una declaración que suena como un desafío a los esquemas de acción ideológica izquierdista."

"Su libro Crónica sentimental de España lanza el proyecto individual de trazar los caminos de la acción política en la época de la despolitización, un proyecto que no sólo permita interpretar, sino tal vez, incluso, repolitizar la conciencia popular. El proyecto nace del reconocimiento de las limitaciones de la doctrina izquierdista.Crónica sentimental de España describe el pensamiento de la izquierda como fatalmente atrasado y, por lo tanto, fracasado. Su mayor defecto, según Vázquez Montalbán, consiste en su enfoque puramente teórico, que le hace perder la partida frente al sistema, que acaba ganando por ser realista. El escritor apunta al mismo centro del pensamiento marxista de la época, a las ideas de Teodoro Adorno." (...)"Opone la filosofía de Adorno a la práctica de la propaganda masiva, articulada en los términos de la "Crítica cultural".

(...)"La oposición entre los "técnicos de propaganda" y la teoría marxista revela el atraso de ésta. Sin embargo, el objetivo de la crítica aquí no es tanto la teoría como la práctica izquierdista."

"Dentro de esta lógica, el autor acude a la "Crítica cultural" para llevar a cabo "la expropiación de lo expropiado" (usando la terminología leninista)en la esfera de la ideología. Un fragmento del texto es muy significativo a este respecto. Allí se presenta, con una alusión directa al pensador marxista Antonio Gramsci, lo que se puede llamar la clave de la "crítica cultural": la doctrina de la fuerza de persuasión sugestiva que poseen los géneros "bajos" de la literatura y el arte." "Gramsci se había planteado varias veces la necesidad de utilizar las formas y los temas de la literatura popular, enriquecidos por una intencionalidad transformadora. Fue uno de los primeros teóricos de la praxis en entender que, tras el divorcio entre la cultura de élite y cultura de masas, no sólo se escondía la típica conspiración alienadora de los filisteos, sino un auténtico problema de desfase cultural..." (p. 117)

"Se puede decir que en la Crónica sentimental de España la "crítica cultural" cumple un doble papel. Por un lado, sirve para criticar la acción, o mejor dicho la falta de la acción, de la izquierda; por el otro, ayuda a crear este programa de acción. Se trata de reapropiarse de la teoría de la formación ideológica, y aplicar los procedimientos prácticos desarrollados por la propaganda oficial."

(...)"la "Crítica cultural" nace como una reivindicación de la "cultura baja". En contra de la Escuela de filosofía crítica, que condenaba la "industria cultural" por el hecho de aturdir a la gente, la "Crítica cultural empezó a explorar las posibilidades de participación y resistencia individual ante los géneros del arte de consumo. (...) "Según Vázquez Montalbán, el abismo entre la cultura de masas y la cultura alta juega a favor del sistema y representa una conspiración. El libro sugiere que, mientras los teoréticos del marxismo exhortan el poder transformador del arte autónomo, los "técnicos de propaganda" van formando la conciencia colectiva, a través de sus medios de la "industria cultural. Por eso, para aproximarse a la imagen relativamente fiel de la realidad, hacía falta ensanchar el marco conceptual e incluir en el análisis las formas "impuras" de cultura. El proyecto de Vázquez Montalbán exige destrezas inesperadas, como por ejemplo la capacidad de medir la longitud de las faldas femeninas, y muchas más." "Los españoles se han acostumbrado a medir la libertad por el tamaño de las faldas de sus chicas..."(p. 189)

"Para Vázquez Montalbán, la cultura baja es la única auténtica forma de aproximarse a la sentimentalidad del pueblo. Esta convicción se fundamenta en su teoría original de la cultura popular de aire psicoanalítico." (...) "la cultura popular se estructura como una serie de desplazamientos psíquicos de las contradicciones que existen en la realidad cotidiana, y que se conciben como irresolubles. De esta forma, la cultura popular, y especialmente las canciones, representa un espacio ilusorio de evasión, donde estas contradicciones se subliman y se neutralizan. Un estudio de la poética popular, por lo tanto, puede servir como un instrumento de análisis psicoterapéutico de la conciencia colectiva."

"Vázquez Montalbán introduce en el campo del análisis de la cultura popular elementos de la teoría de comunicación de masas, que en aquel entonces acababa de surgir."(...) "En lugar del análisis de los procesos de manipulación de masas, la Semiología exploraba los procesos de formación del mensaje. Para esta escuela, el mensaje es un signo cuyo significado se crea a través de múltiples procesos de negociación, en los que están involucrados distintos códigos de inscripción y desciframiento. Lo que se lanza como un elemento de la propaganda oficial puede, desde este punto de vista, recomponerse en un mensaje completamente distinto, gracias al papel activo del receptor de la información, que se convierte en una especie de descifrador."(...)"Los expertos de la semiología proponen que el centro del proceso de la comunicación no es la producción o transmisión del mensaje, sino su recepción. De ahí la nueva estrategia formulada por el semiólogo italiano Humberto Eco en su ensayo titulado "La guerrilla semiológica".(...) "Humberto Eco llega a la conclusión de que la fuerza principal de la comunicación es el código de desciframiento. Por lo tanto, los que luchan contra el dominio de la propaganda oficial pueden cambiar de táctica, y pasar de la guerra ideológica a la guerrilla semiológica."

"La cultura popular, según el autor, constituye, precisamente, el campo donde se realiza la negociación de los códigos semiológicos." (...) "La sentimentalidad colectiva se identifica con una serie de signos de exteriorización: las canciones, los mitos personales y anecdóticos, las modas, los gustos y la sabiduría convencional. Todos estos signos exteriores son cultura popular, y están configurados por los medios de formación de cultura de masas." (...) "Hay que aprender, por tanto, a interpretar las canciones populares, la literatura de consumo, los programas televisivos y radiofónicos. Hay que discernir en ellos las corrientes subconscientes, y estudiar su significado psicológico."

"La interpretación de la cultura popular que ofrece Vázquez Montalbán es muy selectiva." (...)"Acepta y hasta glorifica la radio; pero condena la televisión. Su análisis de la radiotransmisión parece comprensivo y equilibrado. Porque, para él, la radio no sólo impone los mensajes, sino también supone cierta libertad de reacción. La televisión, en cambio, se presenta como una fuerza exclusivamente manipuladora, que bloquea la respuesta popular. Por lo tanto, mientras que la radio fomenta la cultura popular, la televisión acaba con ella, sustituyéndola por la cultura de masas. Vázquez Montalbán distingue entre las dos culturas, la cultura popular y la cultura de masas." (...) "Según él, la cultura de masas no deja espacio para la negociación de códigos, ya que elimina las formas nacionales de cultura y promueve los modelos de comportamiento ajenos."

(...) "La condena de la televisión tiene que ver con un rasgo vital de la ideología izquierdista española de la época: el antiamericanismo. Vázquez Montalbán no disimula su actitud, cuando condena un género entero de la cultura de masas, el telefilme, por difundir la ideología norteamericana."

"La ideología de Crónica sentimental de España se construye alrededor de una serie de oposiciones binarias entre los agentes del bien y las fuerzas del mal. (Así la oposición cultura alta/cultura baja) Aunque en el libro queda rescatada la cultura popular, que antes se sometía al ostracismo por los partidarios de la cultura alta." (...)"Otra oposición característica es la oposición historia\crónica." (...)"La historia es nada más que una forma de violencia impuesta al pueblo, forzado a participar en el circo del ruedo ibérico, en lugar de comer el pan." (...) "Por eso, la única forma de acercarse a la realidad es verla con ojos de un cronista de cosas nimias y, en lugar de a la historia, dedicarse a la crónica.(...) "De esta distinción nace toda una dicotomía de los géneros artísticos, que se establece en el libro. Vázquez Montalbán distingue entre los géneros que pertenecen al dominio de la historia, imponen los valores oficiales y funcionan como arma del poder: el romance, la zarzuela, los seriales radiofónicos, por un lado; y los que son parte de la rutina diaria, que contribuyen a la evasión y supervivencia, como las canciones populares, la literatura de consumo y los programas de la radio, tipo "Cabalgata de fin de semana", por el otro."

(...) "En fin, el conocimiento de Crónica sentimental de España permite discernir el mismo propósito en gran parte de su obra posterior: el de establecer una comunicación con el público, a través de un contrauso de los géneros de la cultura popular."

(...) "Hoy en día, el proyecto de Vázquez Montalbán suena como un paliativo un tanto ingenuo y condenado al fracaso. Ya sabemos que la cultura popular no puede sobrevivir sin los canales de comunicación masiva. Y la fuerza manipuladora de estos canales tiene una fuerza formadora mucho mayor que cualquier "contralectura".

Emilio Hidalgo:

"Yo creo sinceramente que cualquiera que lea el libro Crónica sentimental de España no advierte en él ningún propósito de reconversión ideológica ni intencionalidad política alguna. Tampoco creo que el autor lleve a cabo una interpretación interesada de la Historia. Sencillamente, se trata de un anecdotario cultural, que recopila múltiples apuntes relativos a distintas manifestaciones de la cultura popular expresados en la música, el cine o en la mitología popular, y que pretende hacer llegar una serie de recuerdos y sentimientos a aquellos que vivieron las circunstancias y los avatares de las décadas de los 40, 50 y 60."

"A mí, personalmente, el libro no me ha dicho nada, esto es, no ha despertado en mí ningún recuerdo o sentimiento. Y ello se ha debido a mi desconocimiento, casi absoluto, del "modus vivendi" o el momento histórico de esos tiempos."

"De todas formas, ciertos comentarios y apuntes, así como algunas notas y definiciones sí que han llamado mi atención. Por ejemplo, la definición de los libros de texto y de la guerra que formula en las páginas 69 y 70. Me ha gustado, sobremanera, la definición del término "ofensiva", en su doble vertiente de factualidad vengadora de una injuria o de acción encaminada a recuperar una posesión perdida anteriormente."

"También me ha parecido muy elocuente una cita que se encuentra en la página 75, que pone de manifiesto la necesidad que las gentes de aquella época tenían de olvidar el holocausto de la guerra civil y de sobrevivir.. Dice lo siguiente: "Los rostros de aquellos seres que habían vivido la guerra civil y sus consecuencias habían perdido la mueca básica que configuraban los dientes apretados para matar o para vivir."

"Me ha sorprendido, como no, la presentación de algunos personajes y acontecimientos mito, v.g., la figura de Matías Prat, el gol de Marcelino contra Rusia, o el de Zarra contra Inglaterra, etc..., que a mí me resultan increíbles, como de ficción o de batallita de abuelete."

"Finalmente, me ha sorprendido el tono beligerante con el que expresa su valoración del cine americano, en general, y de la película "Fantasía" de W.D. Y lo digo por dos razones: porque rompe la objetividad de que hace gala el autor, que evita emitir juicios d valor, incluso en su consideración de la censura como un mal asumido, cuando expresa que dicha película es un monumento al mal gusto, por una parte; y porque, en el contexto actual, es considerada como la obra maestra de la factoría Disney, por otra parte."

"Pero, la auténtica joya del libro es esta cita de S. Dalí:"Picasso es un genio; yo también. Picasso es un gran pintor; yo también. Picasso es comunista; yo tampoco."

"¡Qué decir! ¡Una verdadera maravilla!"

Miguel San José:

"El libro es indudablemente una soflama propagandística del partido comunista, PSUC, en el que militaba Vázquez Montalbán. El objetivo fundamental es reducir a la mínima expresión el régimen franquista, enterrando sus potencialidades en las catacumbas de la injusticia social, así como ofrecer una imagen "casposa" del mismo, denunciando la falta de libertad política y de pensamiento, la pérdida de la personalidad cultural española propiciada por el sometimiento a las manifestaciones culturales del imperialismo americano, y por último, la manipulación de la realidad, ejercida desde y a través de los medios oficiales de información, en previsión de un control ideológico."

"En el libro, Vázquez Montalbán realiza una crónica o semblanza de la vida de los españoles en tiempos de la postguerra, o sea, en la época franquista que, en mi opinión, presenta dos características fundamentales, a saber: una condescendencia mal entendida hacia la situación real de la sociedad española del momento, por un lado, y una enorme ingenuidad en la predicción de un cambio social, por supuesto concretado en una justicia social, un bienestar y una libertad plenas, derivado de un necesario cambio político, por otro."

"La condescendencia consiste en hacer ver que la sociedad franquista era una sociedad pobre, sin personalidad, dominada por el régimen, una sociedad que ha ido evolucionando "per se", a partir de una situación anodina, una sociedad presa del consumismo, en la que la aspiración social se concreta en la adquisición de un coche, un piso y una nevera, una sociedad que florecerá únicamente después del amanecer del ineludible cambio social; pero, al mismo tiempo, en aceptar tales comportamientos y actitudes por bondad; bondad que se refleja en el tono cariñoso con el que el escritor aborda la problemática sociopolítica y cultural de la época."

"La ingenuidad consiste en presuponer que, en el momento que llegue el cambio, o sea, la desaparición del régimen franquista, la situación social, política, económica y cultural mejorará ostensiblemente a un estado suficiente o sobresaliente, que superará el estado precario o insuficiente de esa situación bajo el mandato del régimen franquista."

"Al respecto, tengo la impresión de que Vázquez Montalbán analiza la sociedad que le tocó vivir con un talante crítico exagerado y con una mirada demasiado estricta. ¿Acaso no son frutos exquisitos de esa sociedad Salvador Dalí, Camilo José Cela, Antonio Buero Vallejo, los futbolistas Zarra y Kubala, el ingeniero Goicoechea y Oriol, el industrial Apraiz, el torero Manolete, etc...?"

"Del mismo modo, entiendo que tuvo poca amplitud de miras, en lo que se refiere a la previsión del resultado final del proceso de cambio político, que se concretó en la consolidación de la democracia participativa."

"Bien es cierto que en tiempos de Franco la participación popular en la gestión del gobierno era nula, todo estaba en manos del poder establecido. Vázquez Montalbán pensó ingenuamente que la mera participación ciudadana en la elección del gobierno traería consigo una mejor gestión del mismo, a la vez que una mayor transparencia de la propia gestión,. Pero, ¿qué se creía?"

"En fin, después de meditar en la situación en la que nos hallamos en la actualidad, tras 25 años de democracia, con una participación de una treintamillonésima parte en la elección de nuestros gobernantes, con la posesión en propiedad de uno o más pisos, neveras, televisiones, coche y todo tipo de cachivaches, con la libertad e igualdad que nos otorga la Constitución de 1978, con el déficit insalvable de figuras relevantes de talla mundial, he llegado a la conclusión de que nuestra sociedad está en estado catatónico, es decir, que es un monstruo desabrido devorador de voluntades y utopías. Y, ¡quién sabe!, puede que prefiera aquellos buenos viejos tiempos en los que Manolete lidiaba por "verónicas" a "Islero".

Jon Rosaenz:

"Tras la muerte de Manuel Vázquez Montalbán, leí muchos artículos y vi algunos reportajes y documentales televisivos, que trataban aspectos diferentes de su vida y obra. Entonces tuve la impresión de que Vázquez Montalbán fue un gran conocedor de los entresijos de la sociedad, la cultura y la política españolas, además de un intelectual de primer orden; conocimientos que adquirió en el ejercicio de su profesión de periodista y cronista de época, en sus innumerables viajes y por medio de la lectura de libros , principalmente relacionados con el pensamiento de la vanguardia marxista europea y la literatura española del siglo XX."

"Por ello, quizá de un modo ingenuo, he afrontado la lectura de Crónica sentimental de España con un talante receptivo, inocente y pueril, con el papel en blanco de la esperanza desplegado en la mente, presto a ser escrito, alimentado con el lenguaje de la verdad. Pero, después de leerlo, me he percatado de que el autor silencia algunas voces, oculta los hechos que no le convienen y disfraza la realidad española de la época que analiza con la tendenciosa vestimenta de la fatalidad, de la culpable incapacidad que impide a los españoles sacudirse el yugo de la tutela franquista, por un lado, y por otro, sustraerse al encantamiento del arquetipo cultural americano. Por todo lo cual, sospecho que lo que en él se relata es el resultado de un análisis subjetivo e interesado de la realidad española de la época franquista, más que una crónica veraz y objetiva de la misma."

"De todas formas, el libro me ha parecido muy entretenido y divertido. Está muy bien escrito, en un tono jocoso y desenfadado, en un lenguaje original y colorista, con marcados tintes de ironía y, no pocas veces, de mordaz sarcasmo. Y como muestra de ello, he aquí una cita que aparece al final del libro: "¿Qué opina usted de lo sucedido? Con toda razón, el ajusticiado y usted y yo contestaremos "no sé". Pero, me parece que aquí hay mucho maricón".

"En el libro, Vázquez Montalbán lleva a cabo una crítica multidireccional, a veces agresiva y despiadada, a veces gratuita e injusta, de las costumbres, de las personas y de la coyuntura social de la época franquista. Así, critica el modo de vida americano, o a la visión que los medios de comunicación ofrecían del mismo, por medio de los filmes y canciones. He recogido una cita que ilustra esta afirmación: "Los americanos eran justicieros ángeles voladores, que bailaban el claqué insuperable de Jean Kelly y Fred Staire un segundo antes de girar alrededor de un farol y cantar una canción amorosa". Critica, también, a personas que en aquellos momentos eran famosas o comenzaban a serlo; por ejemplo, a Bardén y Berlanga. Lo dice de esta manera: "Bardém y Berlanga iniciaron su dictadura cultural sobre el cine español, a partir de "Bienvenido Mr. Marshall". Critica el carácter del españolito medio, al que denomina "superman", en clara alusión al afán de éste por imitar el modelo cultural americano. Y, finalmente, critica la gestión económica del gobierno de turno, cuando expresa lo siguiente: "El antiguo axioma de que el pensamiento no delinque se había convertido en el de que la economía no delinque. Y este principio se ha cogido un buen arrastre de peces gordos y chicos, incluso de peces vecino o puesto, como Tamames, el hombre que ha convertido la información económica en"best seller" libresco, o Vilarreyes,..."

Roberto Sánchez:

"El libro no me ha resultado interesante; a pesar de reconocer su calidad literaria. La razón de mi indiferencia quizá radique en que los hechos y circunstancias que en él se narran y describen no me dicen nada; es como si no fueran conmigo. Y me explico: En mi opinión, los libros y los autores, sobre todo los libros, son como las personas. Y muchas veces ocurre con ellos lo que con éstas. Nos relacionamos con los libros, nos acercamos o nos alejamos de ellos, los amamos o rechazamos, con la misma irracionalidad por la que una persona que acabas de conocer te cae bien, otra te cae mal, otra te es indiferente, a otra la amas u odias, etc... Así, hay veces que lees un libro, y te enamoras de él. Y esto es extrapolable a un autor. Te enamoras de él, y lees toda su obra, y te encanta todo lo que escribe, y eres mínimamente crítico. Otros libros, por el contrario, no te atraen en absoluto y, nada más comenzar a leerlos, los cierras, y no los vuelves a abrir jamás; aunque probablemente atesoren una gran calidad literaria. Y, en último término, hay otros libros que no te dicen nada, que no están bien ni mal, ni todo lo contrario."

"Pues bien, el libro de Vázquez Montalbán se encuadra en el género de libros que no me dicen nada.
Otra cosa sería, si el bisturí de la crítica social, cultural y política diseccionara la época de los años 80 en adelante, periodo del que tengo referencias personales directas, porque, en tal caso, reconocería como propios los usos, costumbres, valores, ídolos y mitos, y me sentiría partícipe de los acontecimientos descritos."