Acta julio 2003

OBRA: SI PUDIERA SER UNA OLA.
AUTOR: Manuel Rui

PONENTE: Nicolás Zimarro

PRESENTACIÓN

Manuel Rui nació en Huambo, Angola, en 1941.Estudió Derecho en Portugal, donde ejerció como abogado. Además de escritor y jurista, es profesor de Literatura y colabora asiduamente en programas de radio y en publicaciones periódicas. Inició su actividad literaria colaborando en revistas y periódicos y publicando sus primeros libros de poesía.

La literatura de Manuel Rui está marcada por preocupaciones estéticas de un realismo social, que le conducen a focalizar las categorías de personajes de clase media para reproducir caricaturas de comportamientos perversos. Es, por derecho propio, un maestro de la sátira y de la ironía.

Su estilo es ágil. Utiliza recursos de una gran eficacia semántica y pragmática, que confieren a sus textos un conjunto de significaciones sujetas a la interpretación de cada lector.

Sus obras son las siguientes: O regreso Adiado, Memoria de mar, Sim, Camarada, Crónica de un mujimbo, Un muerto y los vivos, Río seco, De la palma de la mano, Si pudiera ser una ola.

'Si pudiera ser una ola'fue un libro que tuvo una gran acogida. Se trata de la historia de un puerco, que habita en un apartamento en compañía de una familia. La presencia del cerdo provoca una serie de trastornos a los moradores del inmueble. Los propietarios del cochino han de alimentarlo, asearlo y guardarlo de la curiosidad de los vecinos.
En definitiva, no es más que una sátira mordaz de una sociedad que se rige por reglas y valores de un mundo urbano. Es una sátira en la que se ridiculizan los fenómenos de movilidad social de determinadas categorías, como el mimetismo de los nuevos ricos o el populismo político.

VALORACIÓN

La obra es una joya de la literatura contemporánea. Reúne todos los requisitos para constituirse en una novela clásica de la literatura universal.: adecuación precisa del lenguaje a las necesidades narrativas, presentación de una temática universal e intemporal, fijada en un contexto concreto sólo por la utilización de algunos localismos, acrónimos y referentes históricos circunstanciales, desarrollo de una trama en la que los personajes no son la expresión de su propia individualidad, sino la caracterización de arquetipos de la condición humana, etc...

El argumento es muy sencillo: Diogo, en contra de todas las normas comunitarias , lleva un cerdo a su casa. Su única intención es engordarlo, para luego comérselo. Pero se encuentra con dos problemas, a saber, por un lado, su hijo e hija le toman un cariño especial al cerdo y, por nada del mundo, quieren que éste tenga el fin determinado por su padre; y, por otro, la perseverancia del presidente de la comunidad de vecinos en la localización del puerco, así como el oportunismo de comisarios y fiscales del régimen político en vigor.
La actitud de estos personajes provoca una serie de acontecimientos, y situaciones , a veces ridículas, otras graciosas, y otras enternecedoras: Diogo, cuchillo en mano, amenazando de muerte al cerdo, las peripecias que llevan a cabo los niños para alimentar al cerdo y al padre, la visita del cerdo a la escuela, la reunión del tribunal pedagógico para juzgar las redacciones y los dibujos que tratan el tema monográfico del cerdo, la reunión de vecinos y la posterior organización de turnos de vigilancia para apresar al peligroso contrarrevolucionario que pone notas en defensa de la vida del cerdo, etc...son algunos ejemplos.

De esta forma, a priori, desde un análisis superficial de la obra, se puede llegar a la conclusión de que se trata de una historia acerca de la lucha por la supervivencia diaria de unas personas, que se hallan en unas circunstancias muy especiales.
Pero, si levantamos la piel del texto, encontraremos que hay mucho más que esto.
Encontraremos, por ejemplo, el grave problema del sentido de la educación: ¿ésta ha de servir para fomentar las capacidades de las personas, o ha de ser un instrumento para el adoctrinamiento de los jóvenes?. Encontraremos, también, el dilema moral planteado en la antigüedad, expuesto en su expresión más extrema y violenta por Nicolás Maquiavelo, y nunca resuelto, de si el fin justifica los medios, aunque sea en la defensa de un ideal noble o causa justa: Los niños luchan por el ideal de salvar la vida del cerdo. Para ello no escatiman en mentiras, engaños y trampas. ¿Es éste el modo correcto de proceder? Encontraremos, en tercer lugar, una organización social fundamentada en una distribución de roles auténticamente arcaica, en la que la función de la mujer se reduce a la satisfacción de las necesidades de intendencia de la familia y la armonización de las relaciones entre los integrantes de la unidad familiar. Y, por último, encontraremos la cuestión de la libertad individual y social.: El propio título de la obra "Si pudiera ser una ola" hace referencia al mismo. A las olas no se las puede atar con una cuerda. Las olas irrumpen con la fuerza de la mar, y lo inundan todo. Las olas viajan sobre la superficie de la mar, y no se hunden. ¿Es posible la libertad sin límites? No olvidemos que incluso las olas se estrellan y retroceden al chocar contra los diques de contención de las barras de los puertos. ¡Pobres niños ilusos que quieren cabalgar a lomos de las olas, sin contar con la línea de la playa, las rocas de los acantilados o los muros de piedra construidos por los seres humanos, como si estos no existieran!

INTERVENCIONES

Miguel San José:

"A mí me gusta clasificar los libros de una forma sencilla. El que nos ocupa, en un principio, por la información sobre el mismo que nos anticipó el proponente, por la historia que contaba, porque los protagonistas eran niños y porque resulta muy fácil de leer me pareció una historia para niños. Pero mi concepto sobre el libro cambió, cuando mi hija me preguntó acerca de la obra que estaba leyendo, para la tertulia del mes. Le comencé a contar que se trataba de un libro que narraba la historia de unos niños que cuidaban un cerdo que vivía en el balcón de su casa. Mi hija, verdaderamente sorprendida, exclamó "¡Siiiií!". Entonces yo recordé que, allá por los años 60, teníamos una gallina en el balcón de nuestra casa. Del mismo modo, recordé que algunos vecinos engordaban pavos o capones para comérselos por navidad. Y fue así como comencé a pensar que la historia que se cuenta en el libro, bien pudiera ser la historia de la España de la postguerra.Sí, la mayor parte de las situaciones y el estado de las cosas que se presentan son iguales a las que yo viví en mi niñez. En este sentido, el libro podría ser la crónica de lo que le ocurre a un país tras una guerra civil. La consecuencia más inmediata es un estado económico y social precario: no hay televisión, la información se recibe a través de la radio pública oficial, escasean los alimentos, al menor altercado aparece el jefe local del movimiento, el fiscal de turno que irrumpe en los hogares, a la caza del extraperlista, el revuelo que se produce por la aparición de un cerdo en la calle, etc....Lo mismo que la España de hace 45 años."

"El autor no necesita, por tanto, detallar lo que sucede en el lugar donde acontecen los sucesos. Es fácil saberlo: Angola vive en la actualidad la misma situación que vivió España hace 40 ó 50 años. Y por ello, entiendo que el libro debiera ser leído por todos los jóvenes, a fin de que puedan conocer, en su crudeza, la realidad socio-económico-política que padecieron sus mayores y, asimismo, entender mejor el presente de nuestra sociedad."

"A partir de esta reflexión, me centré en otros aspectos del libro que, en una primera lectura, me habían pasado desapercibidos. Así, advertí que los protagonistas principales, los niños, no eran, ni mucho menos, un modelo de inocencia e ingenuidad. mentir, robar y engañar no son precisamente acciones de recta virtud. Los niños no actúan de este modo por el hecho de ser niños, lo hacen porque son malvados, y nada más. En fin, a mí me recuerdan a los guardianes de la revolución orwellianos, que eran unos desalmados, capaces de denunciar a sus propios padres."

"Además, en la mayoría de los casos, éstos aparecen como transgresores del orden establecido. Añoran ser olas , para ser auténtica y absolutamente libres. Pero, ¿qué clase de libertad es ésta que no respeta a los demás?"

"Después, otra cuestión llamó mi atención a saber: el problema del sentido de la educación de los niños. En el libro queda patente la demagogia doctrinaria del sistema educativo angoleño del momento, cuando el autor relata los argumentos que esgrimen los miembros de un tribunal pedagógico, a la hora de valorar unas redacciones. Lo mismo que en la España de hace 45 años."

"Y por último, reflexioné sobre dos cuestiones de índole política. La primera fue la de cómo había llegado Angola a la situación actual, siendo gobernada por un régimen de izquierdas, a la misma situación que España, habiendo sido ésta gobernada por un régimen de derechas. Y la segunda fue la cuestión del desenlace de la tercera guerra mundial o guerra fría. ¿cómo era posible, pensé, que la U.R.R.S. ganara, al principio, la tercera guerra mundial, y lograra con ello la independencia de los estados africanos, y luego definitivamente la perdiera?"

Joseba Molinero:

"Me ha gustado mucho el libro. He de reconocer que los libros que presentan una trama, argumentos y situaciones, desde la perspectiva del realismo social, son mis preferidos."

"En mi opinión, se trata de un cuento que comienza con la aparición de un cerdo en escena, y que acaba con la muerte del mismo. Los protagonistas, además del mencionado cochino, son unos niños que luchan denodadamente por conseguir su salvación, y librarlo de la muerte a la que sus padres le tienen destinado. Para ello, no escatiman los medios, ni el tiempo, ni la inteligencia. En realidad, los niños son los únicos que dan muestras de inteligencia. Los adultos se presentan como unos seres absurdos, casi primarios. Esta lucha no tiene ninguna otra connotación que la de el intento de salvar al animal que ellos quieren. Es la lucha, tantas veces repetida, entre el pragmatismo, el egoísmo y el interés material que acompañan a las acciones de los adultos, por un lado, y la inocencia, la ingenuidad y el altruismo de los niños, por otro."

Comentario.

"Para comprender mejor la actitud de los niños, sería conveniente tener en cuenta uno de los significados posibles de la figura del cerdo. Hay quien afirma que éste no es sino el símbolo del burgués. El burgués vive para comer y además, le gusta comer lo mejor de lo mejor. El burgués es presa fácil del consumismo, y esto le obliga a estar informado de los productos del mercado. En la mayoría de los casos, la información que recibe es sesgada, si no tendenciosa, lo mismo que la de la radio que el cerdo lleva pegada a su oreja. Y ni a uno ni a otro parece importarles."

"Hay también quien equipara al cerdo con los jóvenes actuales que viven de "gorra" en casa de los padres, que comen lo que les apetece y que están todo el día oyendo música, sin preocuparse de nadie más que de si mismos."

"Pues bien, si esto es así, ¿cabe considerar a los niños como unos contrarrevolucionarios? ¿Serían estos los paladines del cambio social? ¿La libertad que ellos anhelan no sería, más bien, el brillo engañoso del liberalismo?" (Nicolás Zimarro)

Respuesta.

"Verdaderamente creo que los niños no actúan con ninguna intencionalidad de cambio social o político; hacen tofo lo que hacen con el objetivo ingenuo de salvar al animal de la casa de una muerte segura. La aparición del cerdo ha provocado un giro radical en sus vidas: el cerdo es el amigo desvalido, es el secreto familiar, es el protagonista de sus fantasías y es, también, quien les ha proporcionado fama y prestigio entre los compañeros de clase. Y por eso quieren salvarlo."

"Por otra parte, me gustaría reseñar el hecho de que la realidad de la guerra, en su expresión más cruel y violenta, no aparece por ningún lado de la novela; ni siquiera una mínima indicación de la misma. Uno se la puede imaginar porque hay colas, racionamiento, miedo y un bombardeo constante de noticias radiofónicas. Pero nada más. En consecuencia, se puede decir que la novela es muy poco localista. Y salvo algunos vocablos y acepciones concretas que nos pueden orientar, la trama podría localizarse en cualquier país de América Central o del Sur.

"Me gustaría, además, comentar el papel de la mujer en la sociedad que se presenta en el libro. Se trata de una sociedad gobernada por un régimen socialista-marxista. Uno tiende a pensar que en los países socialistas se desarrolla un modelo de sociedad igualitario y que, por ello, la liberación de la mujer es un hecho consumado. Pero nada de eso. La sociedad angoleña, tal y como la describe Rui, es una sociedad machista, en la que la mujer está totalmente subyugada al esposo, y postergada al cumplimiento de los deberes del hogar."

"Para finalizar, me referiré a una cuestión que ha suscitado, de un modo especial, mi interés. Es la siguiente: ¿por qué lleva el libro este título? Esto es, ¿por qué "Si pudiera ser una ola"? ¿por qué una ola? ¿por qué el cerdo y las olas? ¿por qué el cerdo y el mar?"

"Yo creo que tiene que ver con la libertad, con el deseo de algo diferente.
Sobre todo, si se tiene en cuenta la situación de nuestro protagonista el cerdo, que está siempre atado y, en breve, va a ser sacrificado. Es simplemente, por decirlo así, el sueño imposible de unos inocentes niños."

Gonzalo Álvarez de Toledo:

"Es un libro que me ha gustado mucho. En cierta ocasión, comentamos que la característica de un clásico es, fundamentalmente, la intemporalidad. Y este libro la cumple, porque se podrá leer dentro de 200 años, sin que el contexto en el que está narrado lleve a perderse al lector."

"Yo creo que el principal mensaje de la novela es la vaciedad de los personajes que componen la sociedad que en ella se describe.
Así, Diogo es, sin ninguna duda, el paradigma de la persona primaria.¿Qué pensamientos alimentan su vida? ¿Qué ideales la mueven?.Pues, ninguno. Él sólo vive para comer, y lleva por ello una vida puramente animal. De modo que cuando afirma, en un pasaje de la obra, que el cerdo se está convirtiendo en un burgués que sólo come y engorda, lo que da a demostrar es que el que realmente vive como un cerdo es él."

"Esta vaciedad de las personas aflora en una escalofriante vaciedad de las palabras. La comunicación entre los personajes se lleva a cabo a través de un lenguaje muerto e insignificante, al que ellos se aferran, pero que no expresa la vida, porque esta va por otro lado. La vida es mucho más rica que las palabras. En fin, es como si a los personajes les viniera grande el lenguaje marxista, y los términos "camarada", "comunidad","revolución", "tribunal del pueblo", "libertad", "igualdad", etc...no fueran más que muletillas del discurso comunicativo."

Roberto Sánchez:

"El libro me ha resultado muy entretenido."

"El tema principal que trata es el de la supervivencia de las personas en una situación de necesidad. Y todo lo que en él se narra no es más que el relato de lo que estas personas hacen para sobrevivir."

"En mi opinión, la cuestión marxista, bien sea referida a la organización política del país o a la utilización de un lenguaje propio de las sociedades comunistas, en la novela, y yo creo que en la propia realidad social de Angola, no es más que un mero decorado. Se trata, más bien, de una circunstancia casual. En realidad, en este país, la gente no es marxista. Es primaria; pero primaria, porque su principal necesidad es comer."

"En otro orden de cosas quiero señalar que, para mí, los únicos personajes infantiles e inocentes son los adultos. Bien es cierto que el libro tiene una gran carga de ironía, y que puede que esta inocencia sólo sea una caricaturización de la gente primaria. Sin embargo, en ningún caso, me ha parecido que los niños sean inocentes. Muy al contrario, los considero unos crápulas. Son malvados y perversos, y no dudan en mentir, engañar y burlarse de los mayores. Estos niños no luchan por un ideal u objetivo noble, sino por el logro de un interés personal egoísta. Son el prototipo de capitalista, o sea, el modelo del nuevo rico en una sociedad socialista en declive. Son verdaderamente deleznables. Unos hipócritas que hablan de olas y de libertad; pero que, en el fondo, sólo tienen en cuenta su libertad. Y si los niños son el futuro de un país, ¿qué futuro le espera a Angola?"

Jon Rosaenz:

" A mí el libro me ha dejado algo frío. Quizás sea porque prefiero otro tipo de lecturas. El personaje central del mismo, indudablemente el más interesante, es el cerdo. Y si este hablara el libro sería una fábula."

"El cerdo significa la abundancia en una realidad social de precariedad económica. Por el ambiente, el lenguaje, la ideología, etc..., el relato me recuerda la situación de Cuba. En la actual Cuba la gente cuida cerdos y otro tipo de animales en los balcones para tener una alimentación complementaria."

"El tema del libro es el hambre y la necesidad, y es por eso que el cerdo se presenta como el recurso supremo a esa necesidad. El propio nombre del animal Carnaval de la Victoria hace referencia a la alegría que produce el bienestar. Es un nombre grandilocuente, pero muy propio de países socialistas en los cuales son habituales este tipo de expresiones altisonantes de intención subliminal."

" Lo que más me ha gustado del libro son los nombres. No sé si estos han sido elegidos por el autor por su sonoridad, porque son especiales, o simplemente, porque son corrientes. Ruca, Zeca, Filipe, Nazario, Beto, Liloca me parecen nombres bellos que connotan ternura."

"Por otro lado, quiero señalar algunas expresiones y vocablos que han llamado mi atención. Así, pescadofritismo, candonga, catolotolo, caporroto, jindungo, etc; también, la terminología que recuerda el terreno ideológico del ambiente comunista. Y, sobremanera, me ha gustado la conversión de los acrónimos en palabras, por ejemplo, odepe significa organización de la defensa popular, cepepeá cuerpo de policía popular de Angola. Este es un modo simpático de acercar al lector lo que en realidad es un cuerpo policial u organismo político."

" Por último, me gustaría comentar dos cuestiones que ya se han planteado. La primera, estaría relacionada con la presunta inocencia de los niños y/o adultos. Al respecto, considero que los niños actúan como tales, sin ninguna supuesta intencionalidad subversiva. Los niños tienen vocación de niños: hacen lo que quieren, van a su aire, mienten y engañan con el único objetivo de salvar la vida del cerdo. Y esto es todo. Por el contrario, los adultos parecen personas absurdas y carentes de riqueza espiritual.
La segunda cuestión estaría relacionada con la falta de crítica al sistema por parte de los protagonistas. Éstos se conforman con comer. ¡Como si ello fuera suficiente para estar satisfechos con el sistema!"

Comentario:

"En el libro sí existe una crítica política. Porque Diogo cuando habla del pescadofritismo lo que en realidad pone de manifiesto es que Angola tiene un grave problema de generación de PIB. Lo que ocurre es que Rui no lo dice así porque prefiere utilizar el sarcasmo." (Miguel San José)

Respuesta:

"Sería un error pensar que todo el mundo que vive y participa de un sistema político, sea este cual sea, coincide en la ideología y en los planteamientos políticos. Y sigo añorando una auténtica crítica de la situación política de Angola."