Acta mayo 2003

OBRA: LA CONCIENCIA DE LAS PALABRAS
AUTOR: Elías CANETTI

Proponente: Jon Rosáenz

PRESENTACIÓN

Elías CANETTI (1905-1994) fue un novelista, ensayista, sociólogo y dramaturgo búlgaro en lengua alemana residente en Londres, que fue galardonado con el premio Nobel de Literatura el año 1981.

Nació en el seno de una familia hispano hablante de judíos sefardíes en Rustschuck, Bulgaria. En 1911 la familia se trasladó a Inglaterra, en 1913 a Viena, en 1916 a Zurích, a Francfurt en 1921. En 1924 regresó a Viena, donde se doctoró en Química en 1929. Se estableció en Inglaterra en 1938.

Durante una visita a Berlín, en 1928, conoció a B. Brecht, Isaac Babel y a G. Grosz. Allí empezó a planear una serie de novelas basadas en el tema de la locura humana. La idea tuvo como resultado su primer libro, y única novela: Auto de fe. Concebida como la primera novela de una serie de ocho, describe el descenso a una locura autodestructiva del protagonista, un sinólogo ascético, obsesivo, recluido en un espacio cerrado de miles de caracteres chinos y de libros. La obra fue considerada, entre otros por Tomas Mann, a la cabeza de la literatura de su tiempo. Apareció en 1935, y fue prohibida por los nazis. Por ello no tuvo un reconocimiento general hasta la reedición corregida y aumentada del mismo en el año 1965.

A partir de esta novela, Canetti se centró en la historia, la literatura de viajes, el teatro y la escritura de sus memorias. Éstas últimas se recogen en la trilogía: La lengua absuelta (1977), La antorcha del oído (1980) y El testigo escuchador (1985).

Su obra más importante y ambiciosa es Masa y poder (1962). Es una combinación de historia y antropología, que intenta explicar por qué la sicología de masas es distinta, y a menudo opuesta, a la de los individuos que la componen. La obra comienza con la afirmación de que no hay nada que el hombre tema más que el contacto con lo desconocido. Esta afirmación es una muestra excepcional del estilo aforístico de Canetti, que expresa su preocupación por la influencia de las emociones en las inclinaciones racionales. Se parte de la aceptación de que el instinto de la masa es tan fundamental como la presión por la supervivencia. En la primera parte de la obra, analiza el dinamismo de diferentes tipos de masas y de grupos. En la segunda mitad, se centra en la cuestión de cómo y por qué las masas obedecen las leyes y a los gobernantes. En este sentido, Canetti presenta a Hitler como el prototipo de paranoico gobernante de las masas, fascinado en su megalomanía por el tamaño descomunal de las masas que dirige. Al final de la obra, argumenta que nuestra necesidad más apremiante es controlar la manía de sobrevivir de nuestros gobernantes. Y la clave está en la humanización del mandato. Pero, ¿cómo se humaniza un mandato? Ésta es la cuestión a resolver
Por otro lado, cabe señalar las obras Toda esta admiración dilapidada y El otro vicio de Kafka. La primera es una recopilación de la mayoría de sus aforismos. La segunda es un análisis del conflicto de Kafka entre la vida confortable de la clase media y el aislamiento y soledad que vivió como escritor.
La obra comprende varios ensayos escritos principalmente entre los años 1960 y 1970, que constituyen los diferentes capítulos del libro, a saber: Hermann Broch, Poder y supervivencia, Karl Kraus, escuela de resistencia , Diálogo con el interlocutor cruel, Apuntes sueltos, agendas, diarios, Realismo y nueva realidad, El otro proceso, las cartas de Kafka a Felice , Arrebatos verbales, Hitler según Speer, Confucio en sus diálogos, Tolstoi, el último antepasado, El diario de Hiroshima del doctor Hachiya, Georg Büchner, El primer libro, Auto de fe, El nuevo Karl Kraus, y La profesión de escritor.
En esta obra Canetti advierte que los escritores son los responsables de la preservación, recreación e invención de la vida basada en los mitos y su interpretación y significado. Así, Tolstoi es rechazado como modelo, porque al final se refugió en la religión, imposibilitando cualquier tipo de pacto con la muerte. Kafka, por el contrario, emerge entre todos los escritores como el mayor experto en el tema del poder.
Canetti tiene un fino oído para los coloquialismos y banalidades de habla cotidiana, creando lo que él denomina "máscara acústica" para cada figura. Se trata de un vocabulario nuclear de unos pocos cientos de palabras que determinan hábitos de carácter, de pensamientos y comportamiento. La penetración de alguno de esos hábitos lingüísticos representativos de la sociedad es extraordinariamente duradera, hasta el punto de crear un mundo de completa autoabsorción, vanidad y enajenación personal y pública.

VALORACIÓN

"El libro me ha gustado, pero no puedo precisar ni analizar por qué. Quizá porque presenta la eterna lucha del ser humano contra la muerte. En el libro, la vida se define como una lucha contra el poder y la historia, la cual no es más que una secuencia de barbaridades, que nos obligan a reconocer la existencia de un asesino potencial en el fondo de cada ser humano. Quizá me haya gustado porque el libro rezuma vida. Vida en el lenguaje, vida en las palabras. El propio lenguaje es vida; las palabras mismas son entes vivos y, además, son bellas en si mismas. De ahí se comprende la pasión canettiana por el estilo aforístico.
Me ha gustado la definición que hace de Hermann Broch en el capítulo del mismo nombre. Lo define como "la respiración", porque defiende que el principio de la vida es la respiración."

OBJECIONES/RESPUESTAS

Objeción: "Esta idea es original, y como divertimento está bien; pero como justificación filosófica de la vida es inadmisible. No se puede vivir pensando que tienes que respirar para vivir."(Joseba Molinero)

Respuesta: "Se trata, más bien, de una metáfora de la atmósfera de las obras de H. Broch. Canetti expresa que en ellas éste retiene de una forma única y exacta los ambientes y los pasajes que ha vivenciado a lo largo de su vida."

"En el segundo capítulo, "Poder y supervivencia", expone una serie de cuestiones que resultan curiosas, pero que son evidentes. Así, por ejemplo, habla del ser humano erguido como símbolo del poder, frente al ser humano sentado. El mérito de Canetti consiste en la gracia y maestría de la exposición de dichas cuestiones."

Objeción: "No sólo habla de cuestiones nimias o evidentes. Él afirma, que en la lucha por la supervivencia y el poder, el individuo puede llegar a querer matar a todos los individuos de su alrededor. Y esto es un despropósito; es llevar a un extremo irracional una obsesión o pasión desorbitada."(Joseba Molinero)

Respuesta: "Hay que distinguir los comportamientos del ser humano en su calidad de individuo, y del ser humano en su calidad de masa. La actitud del ser humano individuo y del ser humano masa ante la muerte y el asesinato es muy diferente, incluso contradictoria."

"El capítulo referido a Karl Kraus me ha parecido, cuanto menos, curioso. La verdad es que desconocía la obra de este personaje."

"En el capítulo "Diálogo con el interlocutor cruel" me ha sorprendido el modo en que relata el quehacer de un escritor. Sobre todo, los cambios de actitud de éste ante la escritura de un texto. Para él no es lo mismo escribir unos apuntes sueltos, una agenda o un diario."

"El capítulo "El otro proceso de Kafka" es el más largo y, probablemente, tedioso; quizá porque ya conocía la historia y contenido de la obra "El proceso" de Kafka. De todas formas, los diarios escritos por él me han parecido interesantes. No así las cartas a su prometida, que me han parecido el testimonio de las vivencias de una persona cuya mente está, por decirlo de alguna manera, "fuera de vueltas".

"En el capítulo referente a Hitler me ha sorprendido, sobremanera, el punto de vista que su arquitecto Speer tenía de la situación de aquel momento histórico.
No obstante, he de decir que me resulta imposible admitir la idea de una cúpula nazi desconocedora de lo que estaba sucediendo en el mismo."

"El capítulo "El diario de Hiroshima...." me ha parecido un relato enternecedor de las experiencias del doctor Hachiya, que, por cierto, aún vive."

"El capítulo final me parece memorable. En pocas páginas, hace un alegato muy interesante del oficio de escritor. Éste no ha de consistir sólo en la creación de ficciones, sino también en una denuncia comprometida de los males de la sociedad en la que le ha tocado vivir, o sea, un ejercicio notarial de trascripción de los acontecimientos de una época."

INTERVENCIONES

Gonzalo Álvarez de Toledo:

"En general, el libro me ha resultado de muy difícil comprensión. Me ha sorprendido lo que en él se cuenta de Hitler: cómo se hace con el poder, cómo quiere mantener una imagen determinada ante la gente, no consintiendo que ésta sea rebajada bajo ningún concepto, cuidando para ello sus apariciones en público. También me ha sorprendido la concepción que Karl Kraus tiene de la construcción de las frases. Cada frase es un concepto intelectual que tiene entidad propia y sentido independientemente del contexto en el que se halle. Y me ha gustado, especialmente, el último capítulo. El autor parte de una frase: "La guerra es inevitable. Si yo fuera escritor, tendría que poder evitarla". Aquí es donde se pone de manifiesto el poder de las palabras. En este sentido, Hitler y otros gobernantes aparecen como demagogos del lenguaje, que utilizan de un modo tendencioso las palabras, y arrastran a la masa a un fin predeterminado por ellos. El oficio de escritor ha de consistir en un ejercicio de esclarecimiento de la verdad, a través del uso de los argumentos y las palabras en confrontación dialéctica con los argumentos y las palabras de los demagogos del lenguaje. Para ello, el escritor ha de tener una condición de carácter muy especial; ha de ser eso que en psicología se denomina "un resonante", es decir, ha de ser capaz de metamorfosearse en los demás, de hacer propios los sentimientos y sensaciones de los otros. En cierta forma, esta idea me recuerda al planteamiento que hace Jean Guitton en su obra El trabajo intelectual a propósito de la metodología que se debe seguir en la creación intelectual.
El planteamiento de Canetti es una declaración de principios y valores típicos de los años 60 y 70 que choca radicalmente con el concepto de individuo eficaz propio de nuestro tiempo, el cual presenta a un ser humano ensimismado en la obtención de resultados y consecución de objetivos, y despreocupado de los problemas de los que le rodean.
Este individuo eficaz es inmisericorde, y la misericordia es una virtud fundamental para la consecución de una humanidad individual y colectiva plenas."

Emilio Hidalgo:

"El contenido del libro me ha parecido denso, como nebuloso. Este tipo de libros siempre pecan de lo mismo: la superficialidad en el tratamiento de los temas, principalmente por las exigencias de espacio limitado al uso impuestas por la editorial de turno.
No me ha gustado, en absoluto, una tesis defendida en el primer capítulo. En concreto se trata de la reducción de la felicidad humana al ejercicio del instinto de supervivencia, al logro del poder y a la búsqueda de la "un