El cocinero

Hola, me llamo Ángel Condal -sí como la ciudad- y os quiero contar la historia de LuisMa.
Conocí a LuisMa Correa Artero cuando ambos comenzamos a trabajar como becarios en la línea de control de la nave de frankfurt de la Fabrica de Salchichas Hermanos Juárez de Utebo.
Compartíamos un piso junto a un guarda jurado de Ibercaja que respondía al nombre de Gregorio Sesma, "Goyo el jurado". Procedíamos los tres de diferentes andurriales, yo de Aranda, el jurado de Salamanca y LuisMa de Albacete y el azar en forma de cerveza y la necesidad nos convocó en aquel piso de formica y escay. Dividimos las tareas domesticas según nuestras habilidades -o competencias como se dice ahora- y yo me dediqué a los baños, el "jurado" al fregoteo y LuisMa a la cocina. El "coci" le bautizamos para los momentos etilicamente especiales.
La vida laboral -la otra resultaba tan monótona como el montante de nuestra nomina y la frecuencia de los coitos- trascurrió por diferentes vericuetos para los dos -"el jurado" no modificó su condición que se cimentaba en la cercanía de sus dos cejas peludas- y al cabo de tres años nos separamos en el piso y en la empresa. Yo me encaminé hacía el diseño gráfico de los envoltorios salchicheros y LuisMa -trepa donde los haya, con anclajes y cuerdas. Acostumbraba a dejarse caer por tabernas donde comían los directivos mas destacados. Resultaba empalagosamente proactivo cuando llenaba el buzón de sugerencias con propuestas de todo tipo para reducir los costes de la empresa, la gran mayoría de ellas robadas - fue promocionado a la Dirección de la línea de Producción de la Salchichas con relleno de queso, el producto estrella de la casa. Dicen las malas lenguas que se propuso a si mismo para tal puesto y que resultó tan pelma en el desarrollo de su estrategia, que el Director de recursos humanos -el hijo puta de personal, vamos- no tuvo mas remedio que nombrarle para quitárselo de encima. Despedirle no podía porque se acababa de casar con la prima segunda de una cuñada de la mujer del dueño de la empresa, uno de los Juárez , el mas parecido a una salchicha.
Un buen día se me ocurrió acercarme por la línea de producción de la salchichas con queso, no por saludar a LuisMa, os lo juro, sino por conocer cómo se fabricaba aquella golleria y así inspirarme para el diseño del paquete de plástico que las cubría. Cuando paseaba por entre las calderas de cocción de aquella carne de turbio origen, se me acercó LuisMa. "¿Qué tal Condal, cómo te va? Ya ves que esta línea no tiene nada que ver con el resto de la fábrica. El buque insignia". Me preguntó hinchado y colorado como un pavo real en celo.
¿Qué tal LuisMa? Pues si q...". "En la fabrica soy Luis María, siempre Luis María".
 

Joseba Molinero