Portero de waterpolo

A Jesús Rollan dondequiera que esté.

 

Le aguanto sin hundirme. Espero al tercer amago y me levanto. Este es zurdo me va a lanzar arriba y a mi derecha. Le voy a mirar dentro, seguro que se afloja y me tira una vaselina. Ahí viene. Tiene miedo. Le pesa la bola, si le hunden un poco va a tragar agua y perderá fuelle. Estoy solo, solo. Me está entrando agua en los oídos, no escucho lo que me gritan desde el banquillo. Estoy solo, otra vez solo, siempre solo.
- ¿Te gusta el deporte, chaval?
- Sí, pero no soy bueno. Me caigo fácilmente y nunca me eligen para nada.
- ¿Quieres hacer waterpolo?
- No sé lo que es y además mi madre no sé si me dejará. Mi padre no está, nunca está y…
- No te preocupes es fácil. Es como jugar al fútbol en el agua y yo hablaré con tus padres.
- No sé. Quizá sea mejor que me quede aquí en este banco..
- Entonces mañana en la piscina a las seis..
- Pero q..
- Adiós
A este ya le conozco. No tiene ninguna posibilidad. Siempre espera a que caiga y la coloca al palo contrario. Le amago y se la paro. Si cierran el boya, lo podré hacer. Si no me quedo solo…
- Madre, voy a la piscina a hacer deporte. Llegare tarde.
- No te retrases mucho. Tu padre viene hoy y querrá verte. Siempre que viene le gusta que duermas con nosotros.
- ¡No quiero dormir con él! ¡No quiero!
- Pero, si siempre te ha gustado dormir en nuestra cama.
- Pero, ya no. Ya no quiero. No con él.
- No entiendo nada. Entonces, quédate solo en tu habitación.
- Sí, mejor solo. Él me…
Voy a salir sino me fusila. Dispara duro. Es violento. Cuando salimos de azul siempre perdemos contra ellos. ¡Colocaros en cuadro! No me hacen caso. Estoy solo y me va a disparar. No puedo admitir mas goles, ¡no! Estoy solo.
- ¡Tú! El tirillas. Ponte de portero que te vas a ahogar.
- ¡Échale cojones, no ves que te agarran y te hunden! ¡Haz tú lo mismo!
- Diga que sí entrenador que es un mierda y el equipo pierde por su culpa. Siempre anda solo y no escucha lo que se le dice. No tiene media hostia.
Ahora empatamos, seguro. Me pitan los oídos, como una sirena fina. Me da miedo el boya, no le cojo la mirada. Estoy solo.
- Me voy madre.
-¿Al cine?
-No me voy a la piscina a entrenar.
-Pero si es sábado y es de noche y hace frío…
-Es igual. No me quiero hundir más. Ni que me agarren, ni que me miren. Voy a ser portero y tengo que practicar.
Me va a tirar por encima de la cabeza. No veo. No oigo que dicen. Estoy solo.
- Antonio, tu hijo va a acabar desquiciado. Antes no salía de casa, oyendo la radio y leyendo esos cómics horribles que hasta el psicólogo dijo que no le convenían. Ahora no sale de la piscina. Dice que va a ser portero de waterfol o algo así
- Waterpolo.
- Lo que sea. Y se pasa todas las noches en la piscina hasta que le echan y siempre solo. Eso no puede ser normal.
- Va no te preocupes, Angela. Se le pasará. Además para lo de los huesos es bueno que haga deporte.
- …¿Cuándo vuelves?
- No sé, tengo mucho trabajo y aquí todo depende de mí. Dentro de dos o tres meses pillare un fin de semana y me acerco a Madrid.
- No entiendo nada. Túnez no esta en el fin del mundo para que no puedas venir ni un fin de semana.
- Angela, ya sabes que el trabajo es lo primero. ¿Necesitas dinero?
Vigila el ángulo corto. Es por ahí, siempre por ahí. Lo sabes y siempre es por ahí. Solo.
- Madre, me he casado. El domingo pasado. Me he casado.
- Pero, ¡¿cómo, con quién?! ¿Por qué no me lo has contado? ¡No sabía ni que tuvieras novia!
- No tuve tiempo. Fue todo muy rápido y emocionante. La conocí después de ganar la copa de Europa y en una semana nos casamos aquí en Italia. ¡Un flechazo! Es ucraniana y es una preciosidad.
No mires a los árbitros solo el balón y el brazo izquierdo del boya. Te la va a picar. Estas solo.
- Ya nos acompaña Octavio, nuestro especialista en asuntos del corazón. ¿Qué nos traes hoy Octavio? ¿Algo más sobre Jesulin y su turbulentas relaciones? Dicen que le arrojan bragas durante las corridas.
- No, Luis, hoy hablaremos sobre los cuernos del portero de waterpolo de la selección. Se le clavan en el larguero.
- Y ¿cómo es eso?
- Ya sabes y saben nuestros oyentes que se casó hace menos de dos meses en Brescia donde juega con su equipo. Fue de repente y con una ucraniana escultural que llevaba ya unas cuantas relaciones tempestuosas y pilló a nuestro portero pardillo. Le sacó la pasta, se acostó con todos sus compañeros de equipo y ahora se ha largado con un conocido empresario de telecomunicaciones y el porterillo se ha quedado sin dinero, coronado y solo. ¡Y no vio la bola!
Estamos perdiendo. No pueden marcar más. Vienen por la izquierda. No han bajado rápido. Solo…
Aquí estarás bien. Lejos de las piscinas y la prensa. Necesitas reposo, aislado de tu vida habitual. No debes preocuparte, nos encargaremos de ti. No tienes que ocuparte de nada, tu equipo paga todo. Te suministraremos sedantes y antidepresivos y te repondrás en pocas semanas. Colócate esa bata blanca y te llevaremos a tu habitación. …. - ¡¿Oiga, por qué cierra la puerta con llave?!
- ¿Por qué me encierra? En esta habitación no hay mas que una cama, está vacía…¡No quiero estar aquí!
- No se preocupe. Es por su bien. No queremos que se haga daño otra vez. Tranquilícese, enseguida se quedara dormido. Es mejor que se quede solo…
Ya vienen. Nadan rápido. Son buenos y vamos perdiendo. Jugarán con el boya y me dejarán solo. Solo…
- Lo siento, señora, su hijo no se quiso presentar a su homenaje y no pudimos recolectar el dinero que pretendíamos. Le llamo a usted porque no le he podido localizar ni yo ni nadie de la Federación por ningún lado. Está desaparecido. Ya no entrena ningún equipo ni lo quieren contratar después de la ultima espantada que protagonizó. Dígale, si se pone en contacto con usted, que en la Federación necesitamos un entrenador de porteros y que quisiéramos contar con el para el próximo ciclo olímpico.
Mejor voy a por ellos antes de que vengan y me vea vendido. Voy a por ellos. El agua esta fría, sigue fría. Parece que me hundo, pero no, aguantaré. Aguantaré y continuaré avanzando. A pesar de la espuma y de esta luz que me ciega. Avanzo y aguanto. Solo…

En el horizonte, un sol frío se ocultaba descubriendo estelas sobre la marea que limpiaba la playa solitaria de los últimos restos humanos.

Joseba Molinero