Arbol festivo

"Otro alivio es que en su árbol los pajaritos del alba
siguen ensayando el coro con que te bienvenirán"

Silvio Rodríguez

 

 

Alegres silencios de silbidos musicales

 

Alas sanas suben naciendo; sus pájaros aromados crean oraciones que
salen nadando por ríos soleados y lagos odiosos.

Oídos sufren alegres silencios de silbidos musicales que vienen desde
altos soles que arrojan melodías desde cielos sin nubes.

Naciones sin nada asaltan navegando oscuras sensaciones; sobre sus
calles naturalmente mujeres enredadas a un sueño salen a volar con alucinantes
alas, elevándose por aires saltarines con los rayos de sus ojos.

 

 

La hoja del aire

Escribía en la hoja del aire, dibujaba en sus calles con brisa de
pájaros y ponía acordes a su jardín regando sus flores con música.

 

 

Con flores y árboles

Dibujar tu cuerpo con flores y árboles seria hermoso como dibujar un río
o una calle elegante, seria como crear más sonrisas melodiosas en los acordes
de tu música.

 

 

Caminar

Caminar relaja el corazón y las piernas vuelan y los brazos vuelan y la
mente vuela y la voz vuela silbidos y cantos y los ojos silban de locura tras
los pasos de una flor de mujer que vuela con sus alas de pétalos sobre jardines
de las aceras.

 

 

Solo sonrisas de la luna

El calor atrapa y los mosquitos pican y la luz del día apaga sus faroles
sin embargo no prenden faroles de la calle solo la luna alumbra con sonrisas.

 

 

Bajo chipas de dos velitas

Sin luz bajo chispas de dos velitas blancas que sonríen y vuelan las
alitas de sus llamitas.

 

 

Sueño tu melodía

Sueño tu risa y tu mirada,
Sueño tu pelo y tu nariz,
Sueño tu pétalo y tu aroma y tu jardín,
Sueño tu árbol y tu viento, tu pájaro, tu canto y tu río,
Sueño tu melodía de mujer

 

 

Como perdida en el desierto de Sahara

Ella tiene 18 años; es bella: Alta, rubia y de ojos claros; sus piernas
se mueven al compás de la música que suena en la radio; ella dice que mientras
baila se siente como perdida en el desierto de Sahara; su pelo rubio se sacude
como volando sobre el cielo o bajo el cielo donde cada mañana florece un sol
que ilumina el desierto de Sahara; se llama Romina Flores vive en la esquina de
casa.

 

 

Como un sol que estalla

La flor de tu dulzura brota como un sol que estalla al
caer desde un jardín del cielo hacia un jardín de la calle, convirtiendo todo
en una flor radiante.

 

 

En plena oscuridad

La luna planea desde el cielo asaltarnos con sus brazos, abrazarnos y
besarnos y así hacernos florecer como un jazmín para aromar las calles en plena
oscuridad.

 

Un par de estrellas la rodean con pájaros madrugadores que no tienen
ganas de dormir ni soñar, entonces con las alas de esos pájaros la luna sale a
volar por entre los árboles y convierte en altos ríos a las aceras, las plazas,
los parques y los patios en plena oscuridad.

 

 

Árbol festivo (Algarabía)

Siento algo hermoso, una alegría en el alma, como si bailara borracho en
una fiesta, como si cantara en la calle en medio de un jardín de gente o de una
murga divertida.

No quiero salir de esta alegría, no puedo salir, no debo salir, estoy
como volando por un cielo de pájaros musicales, solo un viento de nostalgias
cortara mis alas y me hará caer de este árbol festivo.

 

 

La luna llora y riega la ciudad

Llueve en la noche tras las paredes sobre la calle mientras duermen
niños y vuelan paraguas de unas personitas que salen a pasear y saltar charcos,
la luna llora y riega la ciudad con besos de sus lágrimas.

 

 

Ese señor

La luna mira los techos, y ríe y fuma un señor con unos lentes tan
oscuros como la noche y un sombrero que no se saca nunca ni se le vuela por el
viento. Cuando hay sol ese señor canta con los pájaros mientras riega las
plantas y les habla y les recita poemas, cuando hay lluvia y la naturaleza
riega su jardín, el se pone a escribir cuentos fantásticos y poemas a las nubes
que revientan y riegan sus pies desde el cielo.

 

 

Emborrachada de locura y cerveza

La noche esta poblada de estrellas y de lunas y de risas y de borrachos…
emborrachada de locura y cerveza.

Camino tras los pétalos de su jardín… tras su cristal oscuro… tras su
río festivo.

Huelo el aroma de sus calles… canto su silencio… bailo su musiquita…
silbo su canción.

Espero que no acabe la noche para que no acabe la alegría y la luna me
escriba una poesía luego de beberse sonrisas de vino y de fumarse caricias de
cigarrillos y de comerse besos de manzanas.

 

Flores de lluvia

Esta lloviendo entre las flores de la noche desde las calles de la luna,
la lluvia me trae sonidos de la sinfonía del cielo, llueve y llueve y la
llovizna teje gorriones de lluvia y esos gorriones con sus alas crean un río en
mi cuadra.

La lluvia me pone nostálgico, me trae tu recuerdo y tu perfume, gota a
gota de lluvia se forma tu cuerpo de jardín con flores de lluvia.

 

 

El cielo acaba de marchitar

En la mañana reía el sol y el cielo silbaba belleza, las flores cantaban
y bailaban y la gente corría en la calle como loca. Ahora en la tarde el cielo
acaba de marchitar, nubes renacieron en el, los pájaros silban su melodía y las
flores saltan deseosas de que el cielo las riegue con su agüita y la gente sigue
corriendo por la calle con locura.

 

 

Como caracol

Se arrastra la calle como caracol mientras caminamos por su cintura,
mientas recorremos cada hojita de su árbol.

 

 

Sueño tu sueño

Avanza la noche se cae la luna encima mío y su cielo estrellado,
Se cierran mis ojos y me duermo y sueño tu sueño.

 

 

Cada gotita de cielo

La lluvia danza entre las flores y silba un viejo sin paraguas,
empapándose, recordando un tango de su juventud, mientras bebe cada gotita de
cielo.

 

 

Cantan las nubes

Cantan las nubes y toda su orquesta silba melodías.

 

 

Piernas sin alas

El sol aún brilla y son las 7 de la tarde, la luna demora en llegar,
tiene los pies lentos.

El sol no se va, la luna aún duerme, se ahoga en sueños mientras camina
lento con pies de tortuga y piernas sin alas que le impiden correr.

 

 

Pies de luna

La luna salta; salta la noche con sus pies de luna, salta volando con
brazos de pájaros.

 

 

Inundación

Gotitas de cielo inundaron el patio dejando un hermoso barro, inundaron
la calle convirtiéndola en un río y al mismo río hicieron crecer y crecer.

 

 

Su nochecita

Pies de luna saltan los charcos de las calles del cielo y de su
nochecita, luego corren detrás de las estrellas, a veces se patinan y la lunita
cae encima mío y me besa.

 

 

Hacia un baile volador

Oscurecía. El sol se retiraba a su cuarto. Y el tipo borracho de vino
saltaba en la calle y de su pantalón agujereado caían monedas que unos chicos
pobres con el alma destrozada luego encontraron. Y el tipo al amanecer
siguiente salió a asaltar el día y a beberse las flores de los jardines
mientras los chicos pobres seguían encontrando monedas que caían del bolsillo
del tipo y salían hacia un baile volador con alas destrozadas.

 

 

Buscando tus hojitas de mujer

Llueve y me pierdo entre arbolitos de la lluvia buscando tus hojitas de
mujer y tus caricias, me mareo en el camino de los troncos de las ramas y me
enredo en los jardines de copas que no llevan el clavel de tus hojas que espero
encontrar por las calles de un árbol con tu aroma y tu poesía. En ese momento
dejara de llover y me trasformare en otro árbol que crecerá con lluvia de besos
de tus hojitas y con lluvia de abrazos de tus ramitas.

 

 

Formándome un jardín

Tus hojitas de mujer caen en el patio de mis sentimientos, cada hojita
va formándome un jardín…un jardín con tu forma de mujer y de flor.

 

 

Dibuja su inspiración con palabras

Leyendo al poeta,

Leyendo sus letras, sus palabras, sus versos, sus frases,

Leyendo el paisaje que con su talento convierte en
poesía…jardines…calles…placitas…ríos…mujeres…viejitos.

Leyendo melodía que tejen silenciosos poéticos.

Leyendo dolores y amores, tragedias y triunfos de un hombre que fuma un
pucho frente a una mesita y bebe un baso de birra mientras dibuja su
inspiración con palabras.

 

 

En un bar

En un bar tomabas un cortado mientras hojeabas y ojeabas el diario y un
cigarrillo desaparecía en un cenicero. Las noticias tristes del diario te
hacían llorar. Las mentiras tristes del diario te hacían putear. Afuera llovía
bajo un sol radiante y la gente corría con paraguas para broncearse. Y desde
una mesa del mismo bar mis ojos locos recorrían el paisaje de tu cuerpo.

 

 

Fumaría

Fumaría tus ojos de un flechazo / fumaría tu pelo con los dedos de mis
manos / fumaría tus labios de un beso violento / y a tu enredadera de mujer
fumaría jugando como un colibrí con alas detenidas sobre su cielo.

 

 

Sus tetas

Sus tetas crecen como jazmines en el jardín.

 

 

Por las piernas de la tarde

El sol se pierde por las piernas de la tarde; las recorre como a una
enredadera. Al final se vuela como un colibrí y llega la luna a besar los
labios de la noche.

 

Laureano Asoli