Heroes de la Granja

Nuestra experiencia literaria y la de muchas generaciones empezó con los comics de antaño : viñetas y bocadillos, texto e imágenes que hicieron nacer en nosotros la necesidad de leer, fueron despertar de una pasión literaria. Nos sentimos por ello deudores de aquellos dibujantes y guionistas que quizá trabajaban a destajo sin ser recompensados adecuadamente; seguramente también estaban sujetos a la vigilancia fría del ojo censor. El poso de aquellas historias de héroes invencibles pervive en nuestra patria infantil, en nuestro recuerdo imborrable de tantos momentos de aventuras en colorín.
Como dice Udo Jacobsen :"lo más frecuente es pensar que el cómic es antes que nada un arte de la imagen lisa y llanamente. Resulta obvio que se trata de una equivocación, puesto que no estaríamos hablando entonces de este diálogo entre la literatura y el cómic. Se me podría objetar entonces que no se trata más que de una excusa, que los cómics pueden visualizar cualquier cosa: una crónica, un hecho histórico, un hecho cotidiano, una acción mínima, un montón de ideas sueltas... Es cierto, el cómic puede hacerlo, como puede hacerlo el cine o el teatro, y es en eso justamente donde se encuentra el mayor punto de encuentro entre el cómic y la literatura, y en donde el primero se encuentra como deudor histórico del segundo. En ambos se trata de narrar (o anti-narrar o dis-narrar o a-narrar o no-narrar). Cada cual tiene sus propios medios y cuenta con casi infinitos recursos para lograrlo."

Con el debido cariño inauguramos esta sección de nuestra página esperando engrosarla en el futuro con más héroes de nuestra infancia. Creemos que será del agrado de muchos.

 

 

 

EL CAPITAN TRUENO