Las mejores fechas para Aste Nagusia (reivindicaciones)

LAS MEJORES FECHAS PARA ASTE NAGUSIA

CARTAS AL DIRECTOR EL CORREO 04.09.10 - 02:39

MARINO MONTERO. MIEMBRO DE LA COMISIÓN DE FIESTAS DE BILBAO DE 1978 A 1985

Bien, llevo años defendiendo que la celebración de las fiestas de Bilbao Aste Nagusia debería establecerse en la última semana de agosto, para garantizar una mayor asistencia y facilitar su publicitación allende las fronteras de la Villa; y por fin, gracias a los números, la ingente cantidad de participantes registrados en la última edición y el incremento de su consumo, parece ser que podrá llegarse a adoptar la propuesta mediante una sencilla decisión que, por otra parte, se ajusta plenamente al espíritu con que nuestros mayores establecieron las fechas de la Semana de Corridas Generales de Agosto, antecedente de nuestra Bilbao Aste Nagusia, en la que no se conmemora a virgen ni santo alguno del cielo, ni ninguna efeméride de la tierra. Se trataba, simple y llanamente, de evitar que coincidieran dos fiestas para poder disfrutarlas mejor, y así, por puro pragmatismo y haciendo gala de un exquisito sentido común, se fijó el domingo después de la festividad de La Asunción como el día de inicio de la semana grande bilbaina, en la que curiosamente, y al igual que ha ocurrido este año, también tenía su día 'vaco' (aunque ésa es otra historia).
Dejémonos pues de pamplinas y hagamos de una vez por todas lo que más le conviene a la Villa en estos tiempos, teniendo en cuenta, además, que tampoco seremos los primeros en readaptar la tradición («que es lo que vive en las variantes» según sentenció Menéndez Pidal), dado que los pamplonicas ya hace décadas que trasladaron la celebración de San Fermín (al que ahora apodan 'txikito') de finales de septiembre, en el que estaba establecida su celebración litúrgica, al más bonancible mes de julio.

 


 

PAÑOLETA AZUL BILBAO

18.08.09 - Marino Montero  Relaciones Públicas de los cafés Iruña y La Granja

 

Inspirándonos en el pañuelico rojo sanferminero, que en Pamplona se pone con orgullo desde la alcaldesa hasta el mendigo, el alegre grupo de mozalbetes que en 1978 reventamos la sosa monotonía de la Villa con la puesta en marcha de Bilbao Aste Nagusia pensamos en establecer la pañoleta (de tres puntas frente a las cuatro del pañuelo) de color azul Bilbao como el signo externo de la participación en la fiesta. Algo así como santiguarse al entrar en una iglesia o descalzarse al hacerlo en una mezquita, llegando incluso a recurrir a créditos personales para pagar la tela con la que se confeccionaron las primeras 21.524 pañoletas de 1978. En ellas, y con el fin de hacerlas más atractivas, estampamos un dibujo realizado para la ocasión por Juan Carlos Eguillor (algo que tan sólo se repitió en 1979 con el dibujo aportado por Pedro Goiriena).

Pero no ha funcionado. La sempiterna ñoñería de la burguesía bilbaina, a la que nunca le ha parecido de fuste anudarse una pañoleta al cuello, ha ido lastrando el proyecto, que nunca contó con el decidido apoyo de las subsiguientes comisiones de fiestas ni de los llamados agentes festivos. Estos, por lo demás, se han opuesto a los intentos de revitalización protagonizados por determinadas empresas privadas. Y ahora, cuando el área de Turismo presenta, en su nueva línea de complementos de diseño astenagusiero, un pañuelo (que no pañoleta) adornado con las baldosas de Bilbao, en este país, tan dado a las banderías, ya hay quienes andan intentando convertirlo en otra causa de división y enfrentamientos. Puede que no sea exclusivamente festivo, pero no cabe duda de que el «pañuelo de las baldosas» es una buena aportación al imaginario bilbaino, y más ahora que, paradójicamente, están retirándolas de nuestras calles.

Tampoco creo que la convivencia pañoletera sea tan difícil. La prueba, volviendo a los Sanfermines, que son la madre de todas las fiestas, es que allí cada cual lleva su pañuelico adornado con el motivo que le viene en gana, e incluso alguna Peña lo lleva de distinto color que el 'oficial' (como aquí Tintigorri, que lleva pañoletas rojas). Pero eso sí, lo lleva todo el mundo, y eso es lo que cuenta.

 

 

 

 

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