Salida digna

El doctor,  con aire circunspecto, se levantó con la intención de explicarme la radiografía. Directamente lo abordé : “¿La última enfermedad, doctor?”. Después de un largo y atronador silencio, movió la cabeza afirmativamente con aire de culpabilidad sentida. Le expliqué que era un alivio, después de tanto tiempo esperando y de tanto aburrimiento. Ante su cara de sorpresa le puse en antecedentes : “Doctor Sánchez, nunca tuve arrestos de suicida.”
 

El maestresala