Somos o no somos diciembre 2010

SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 3 de diciembre de 2010

ZINEBI

Pasados aquellos ardorosos años en los que creíamos fervientemente que estábamos contribuyendo a trastabillar el franquismo asistiendo a las sesiones nocturnas del Festival de Cine Documental en el Gran Vía, hay que reconocer que mantener un festival de cortos en esta Villa, que se está quedando sin salas de proyección, es una heroicidad a agradecer y apoyar; y por eso lamento que en la llamada gala, entre comillas, de clausura de su última edición no hubiera nada del glamour que se le supone a esto del séptimo arte, ni autoridad alguna, salvo la concejala del área en cuestión. Aunque tampoco entendí el empeño por traducirnos al castellano los breves agradecimientos dichos en francés e inglés en medio de un guión de presentación del acto (bastante ingenioso) salomónicamente divido en euskera y castellano, y sin subtítulos en ninguna de las dos lenguas. Somos o no somos internacionales.
 


 

SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 10 de diciembre de 2010

Quién a quién

Se queja el alcalde en la prensa local de que el resto de partidos no le ha felicitado por la concesión a Bilbao del llamado ‘Nobel de las ciudades’; y tiene su punto de razón, puesto que ostenta la máxima representación de la Villa en función de su cargo. Sin embargo pienso yo que deberían ser ellos, los políticos, los que nos agradeciesen el que les permitamos ir a todos esos sitos a recoger galardones en nuestro nombre y subvencionados con nuestros impuestos. Aunque la culpa es nuestra, que hemos renunciado al entramado cívico de una sociedad dirigida por la iniciativa privada (en la que hasta Gargantúa fue construido gracias a una cuestación popular) para abandonarnos en un modelo absolutamente dependiente de la administración pública del que esperamos cubra todas nuestras necesidades, al estilo del ‘pan y circo’ de la Roma imperial o del vasallaje feudal. Y así nos luce.

 


 

SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 17 de diciembre de 2010

Pil-pil en New York

Perdonen que babee, pero no es para menos. Resulta que allá en New York, la capital del mundo occidental referencia de nuestra Villa, hay una revista gratuita, Village Voice, del tipo de nuestra Calle 20 pero a lo yanqui, que ha elegido como mejor plato de todos los restaurantes neoyorquinos (más de 20.000) el bacalao al pil-pil que mi hijo Eder y su esposa Alex sirven en TXIKITO, su restaurante de cocina vasca en el exquisito barrio de Chelsea. Un local que inauguraron el 11 de noviembre de 2008 (coincidiendo con San Martín, puesto que Eder es de Txarriduna) después de largos años de esfuerzos y por sus propios medios, en el que se practica y difunde la cocina de nuestra tierra sin ningún tipo de paliativo ni provincianismo. Esto es hacer patria y dar fruto en el mundo, como cantaba el bardo Iparraguirre. Y ya me dirán si no es para sentirse orgulloso y hasta para babear un poquito.

oOo

Al igual que aquí, según se acerca el fin de año, todos los periódicos, diarios, semanales y revistas de New York sacan sus correspondientes suplementos con “lo mejor del año”. Uno de los primeros ha sido el Village Voice, periódico gratuito (se vende bajo pago en el resto del país) semanal, alternativo y liberal, con dedicación especial a la investigación, movidas culturales, crítica de arte y eventos punteros en NYC.
En su apartado gastronómico de este especial fin de año incluye un listado de los diez mejores platos de 2010; y en el puesto nº 1, nada menos, aparece el bacalao al pil-pil del restaurante de cocina vasca TXIKITO, que en el 240 de la Novena Avenida, en el exquisito barrio de Chelsea, regentan el bilbaino Eder Montero y su mujer Alex Raij (una de las seis mejores chefs de los USA según el prestigiosa revista Bon Appetit).
Entre los comentarios (adjuntos) que la crítica gastronómica hace del bacalao al pil-pil servido en el restaurante TXIKITO merece destacarse que “se rinde sin esfuerzo a la menor provocación del tenedor, y se desliza garganta abajo dejando tras de sí sabor de aceite de oliva y de mar”; y que “rara vez el bacalao se ha ejecutado con tanta sensualidad: no es tanto una criatura del mar como sexo sobre un plato”.

Crítica del Village Voice firmada por Rebecca Marx
At first glance, the bakalao al pil pil at Txikito is just an unassuming hunk of Basque salt cod, with about the same dimensions and pearlescent hue of a bar of soap. But the simplicity of its presentation makes it that much easier to focus on what's really important here, which is the way the fish's buttery flesh (poached in olive oil) yields effortlessly to the fork's slightest provocation and then slides down the throat, leaving the taste of olive oil and the sea in its wake. Salt cod has been subjected to countless preparations, but rarely has it been rendered so sensually: It's less sea creature than sex on a plate. 240 9th Avenue. Telf: 212-242-4730

“A primera vista, el bacalao al pil-pil del Txikito es un tocho sin pretensiones de bacalada vasca, con las dimensiones y el tono perlado, más o menos, de una pastilla de jabón. Pero la simplicidad de su presentación hace mucho más fácil dirigir la atención a lo que aquí es realmente importante, que es el modo en que la blanda carne del pescado (escalfada en aceite de oliva) se rinde sin esfuerzo a la menor provocación del tenedor, y se desliza garganta abajo dejando sabor de aceite de oliva y de mar tras de sí. La bacalada ha sido objeto de innumerables preparaciones, pero nunca se ha ejecutado tan sensualmente: no es tanto una criatura del mar como sexo sobre un plato”

 


 

SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 24 de diciembre de 2010

Ganorabakos

Mi añorado y admirado Ramón de Lecea, haciendo gala de su irreductible marxismo, y me refiero al de Groucho, solía reivindicar, entre grandes carcajadas, la reinstauración de la flagelación pública como castigo ejemplar para las tropelías sociales de los arquitectos. Y sin duda sabía de qué iba, pues fue arquitecto municipal de la Villa (ganando la oposición por dos veces con el número uno, aunque eso es otra historia). Pero en esto de Calatrava, su pasarela y el aeropuerto, ambos en bochornoso y cuasi permanente estado de parcheo, estoy más con Carmen Posadas cuando mantiene que estamos domeñados por perfectos ganorabakos con mentalidad de nuevos ricos, que sólo buscan aparentar sin preocuparse para nada de la funcionalidad de lo que adquieren. Pues ya me dirán si no hubiera sido lógico tener en cuenta que aquí llueve bastante, antes de comprarle al sr. Calatrava sus proyectos de confesada inspiración mediterránea.
 


 

SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 31 de diciembre de 2010

Fuera de tiesto

He tenido la suerte de asistir en Cáceres a la jornada de los sembradores de estrellas, en la que cientos de colegiales recorren las calles poniendo pegatinas en forma de estrella a los viandantes y deseándoles Feliz Navidad. Siempre he admirado los “marijeses” de Gernika, hechos de puro voluntarismo. Y por ahí iba la genuina tradición del Olentzero, que en los 70 introdujimos en la Villa para fomentar la participación colectiva que en sus orígenes suponían estas rondas juveniles de celebración navideña, a las que intentamos potenciar con los Concursos de Olentzeros organizados en el Casco Viejo durante varios años. Y por eso, lo de la cabalgata del carbonero, al ñoño estilo Disneylandia, y adelantada a su fecha para salir en televisión (como también se hizo con el Entierro de la Sardina en Carnavales con el pretexto de “ahorrar”), no puede por menos que parecerme un absoluto dislate