La tradición del Roscón de Reyes "reinventada” en Bilbao

El "roscón de reyes" tiene el carácter originario de "pastel de la suerte" en el que se esconde un haba, a la que antaño se consideraba como un amuleto contra las desgracias y símbolo de los beneficios venideros, de los que disfrutará quien se la encuentre en su parte del bollo.

Originada hacia el siglo XI, esta tradición se ha mantenido hasta nuestros días, aunque en el decurso del tiempo se haya modificado alguno de sus elementos, introduciéndose en la masa de este dulce, generalmente en forma de corona (aro), además del haba, otros pequeños obsequios.
En muchos países se elegía en este día a un rey infantil -el niño más pobre del lugar o el más pequeño de la familia- que era lujosamente vestido para presidir una comida alegre y bulliciosa en la que gozaba del privilegio de ser servido por los otros menores presentes en la mesa, y que terminaba con el reparto del "roscón de reyes".
El gigantesco Roscón de Reyes preparado por Orio Pan, que (desde el año 2005) se reparte la víspera de la Epifanía, en la Plaza Nueva de Bilbao, con el acompañamiento de una buena taza de chocolate caliente ofrecida por el café Iruña catering, con el fin de recaudar fondos para los proyectos de Caritas destinados a la infancia, supone una genial iniciativa solidaria, que entronca y reinterpreta, con acierto, la antigua tradición del "roscón de reyes" como fiesta con la que homenajear a los niños más necesitados.


 

Roscón de Reyes tamaño bilbaino

CARTA AL DIRECTOR

Así titulaba un periódico la recuperación del gargantuesco roscón que, tras el pinchazo del pasado año, ha vuelto a repartirse en la Plaza Nueva junto con una taza de chocolate caliente a cambio de un donativo para los proyectos de Cáritas destinados a la infancia.

Sin duda, esta iniciativa supone una genial adaptación de una tradición datada en el siglo XI y que consistía, básicamente, en homenajear a los niños más necesitados de la localidad nombrándoles reyes por un día. Aquí la hemos acabado asimilando a los Reyes Magos (pese a que la leyenda que dio origen a la conmemoración de sus Majestades de Oriente sea muy posterior), pero lo cierto es que se celebraba en muy distintos países europeos, donde todavía quedan numerosos vestigios.

Y también es verdad que estos donativos a Cárítas suponen una inversión preventiva para la conservación del equilibro personal y social de cuantos convivimos en la Villa, a la luz del documentado estudio de los epidemiólogos Wilkinson y Pickett sobre la desigualdad como causa de la infelicidad colectiva (editado por Turner), en el que prueban la relación directa entre el grado de desigualdad de diferentes sociedades y su tasa de suicidios, homicidios y trastornos mentales, citando como inspiración al mismísimo padre del liberalismo Adam Smith, que ya advirtió de la gangrena que para el Estado del Bienestar, cimentado en la solidaridad, suponía el culto al individualismo y el éxito en los negocios.

Por lo que la auténtica bilbainada, teniendo en cuenta que lo del roscón solidario también se hace en otras ciudades y pueblos, no creo que esté en batir el record del tamaño del dulce sino el de la cantidad donada, que este año ha sido de 4.439,62 euros, y que a buen seguro podremos mejorar el año próximo.

Marino Montero
Relaciones públicas del Grupo IRUÑA
que aporta el chocolate caliente (casi 1.000 litros) para este acto solidario.

 

 

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