Carta de amor

Ayer fue jueves, 1 de abril. Olvidé que existía el calendario. Sólo fue un día en blanco, el tiempo de un sueño aún no soñado; fue el paréntesis de un plenilunio a punto de estallar en mis manos. Certifico que lo he arrojado por la ventana al patio donde amontono soledades. Sinceramente, no sé por qué lo he hecho. Tal vez… porque fue un jueves aciago y vacío, tan lejos de ti. Recupéralo, si quieres… Otra vez renacerá la primavera.
 

Nicolás Zimarro