Poemanía

Algunos aprendices de ruiseñor nos han maravillado con sus trinos. Y su eco reverbera en nuestros corazones, hasta el punto de confundirse con el ritmo de sus latidos. Si tú quieres compartir con los demás el pálpito íntimo de un corazón irrigado con el melódico canto de un aprendiz de ruiseñor, puedes hacerlo en este espacio de encuentro poético.

Envía ese poema o poemas que por cualquier razón han calado hondo en ti, indicando el nombre de su autor y, si es posible, el título del poemario al que pertenecen. Además, sería deseable que expusieras los motivos por los que nos haces partícipes de tus sentimientos a través del poema o poemas en cuestión (si se lo dedicas a alguien, si te recuerdan algún momento o alguna circunstancia especial, si te sugieren algo, o si simplemente te gustan porque te parecen bellos, por ejemplo), y también que relataras algunos pormenores referidos a los mismos (dónde los leíste por primera vez, qué sentiste, por qué te afectan, etc...)".
 
Todos los poemas recomendados, así como tus comentarios al respecto se expondrán en este enlace, en Poemanía, la revista de trinos y gorgeos de nuestro aula.
 
 

Colaboración de Marino del 2 de julio en 20 minutos

 

 

HOMENAJE a BLAS de OTERO

Martes 29 de junio de 2010
 

 

 

 

A las 12:30h en la bilbaina calle Egaña, donde está instalado el busto dedicado a Blas de Otero se ha efectuado una ofrenda de flores blancas, con las que se quiere ejemplificar el concepto puro que el poeta esgrimió al pedir las dos cosas más importantes para el hombre: la paz y la palabra,

previa a la proclamación el soneto ganador del Certamen “plataforma 29 de junio - CAFE IRUÑA” convocado para elegir el que habría de ser recitado en este homenaje a quien fuera un virtuoso del endecasílabo, el poeta bilbaino Blas de Otero, que se celebra por segundo año consecutivo.

(En esta ocasión “Palabras”, enviado desde Pamplona por José Luis Abad Peña, que se ha erigido ganador sobre un total de 116 trabajos llegados desde los más diversos puntos geográficos e incluso desde el otro lado del Atlántico.)

* La comitiva, compuesta por representantes de la plataforma ciudadana “29 de junio”, organizadora del homenaje, y de la Asociación Artística Vizcaína, ha salido del CAFE IRUÑA sobre las 12 del mediodía para ir paseando por Bilbao, como gustaba de hacer el propio Blas, hasta la calle Egaña (haciendo esquina con la casa en la que vivió el poeta), donde se ha efectuado el homenaje.

 

Convoca la Plataforma ciudadana “29 de JUNIO”
para la recuperación de la memoria histórica
del poeta bilbaino Blas de Otero

 



 

Sonetos premiados
en el Primer Certamen "Plataforma 29 de junio - Café Iruña"
fallado en junio de 2010

 31 aniversario del fallecimiento del poeta bilbaino Blas de Otero,
acaecido el 29 de junio de 1979 en Madrid

 

GANADOR

Palabras

Estoy aquí, aunque la luz se asombre,
aunque la luz desnude mis palabras,
aunque muerdas la pluma con que labras
las formas silenciosas de mi nombre

aún estoy aquí. Yo fui aquel niño
que jugaba a ser hombre. Fui sincero
castrador de mi tiempo. Fui el otero
que mirara a las sombras con cariño.

Estuve en el sonar de la campana,
hice lumbre en la luna con mis sueños,
he escupido en la boca de la duda,

estuve abriendo puerta a la mañana,
juzgando a su verdad, verdad desnuda
y he dejado en palabras mis empeños.

Enviado desde Pamplona por José Luis Abad Peña

  

El ganador, José Luis Abad, con Marino Montero

 

ACCÉSIT

El poeta escribe a su amiga
el alma onírica a pesar del tiempo

Estel dormita el sueño postergado
de luz que empapa fuera. Mariposa
carnal de magia que en mi piel se posa
por dentro del ardor de mi costado.

Estel aguarda por su beso dado;
mi boca ansia ¡ay! que en sí se cosa
la miel de luna suya más hermosa
que mar del cielo y más enamorado.

Querrá ya el mundo tu mirada verde,
tu piel de sueño, tu soñar de aves.
¡Mujer de voz rojiza que enamoras!

Tendrá tu voz el mundo o bien se pierde
al fondo de la nada, con sus llaves,
conmigo al fin, y hasta el final, mis horas.

* Enviado desde Bilbao por Sergio Oiarzabal

 

El jurado : Marino Montero, Pablo González de Langarika, Blanca Sarasua y Javier Arnaiz con José Luis Abad

ACCÉSIT

Soneto a quemarropa

Sin un puto clavel. Sin la viruta
que alcance en el bolsillo. Jubilado
de un día para otro. Separado,
para acabar al fin con las disputas.

Los ahorros a pique. Los mercados
jodidos por algún hijo de puta.
En poco tiempo al pairo. En la ruta
de los que no hacen nada. Recostado

en un banco, pensando ya en la sopa;
engordando sin gasto de pinrel.
Jugar después a cartas. Una copa

y luego más. Pasar la tarde rota.
Y escribir un soneto a quemarropa
tomándose la espuela en un burdel.

* Enviado desde Bilbao por Germán Echevarría

 

ACCÉSIT

Válida pena

Si para disfrutar de tu sonrisa
tuve que soportar tu indiferencia,
si tuve que muñirme de paciencia
para obtener vestigios de tu risa;

si necesario fue perder la prisa
para reconocerte la inocencia,
si tuve que rogar con deferencia
para tocarte como suave brisa.

Ahora sé: lo sufrido no fue en vano,
toda raíz aguarda ese verano
en que alzará sus ramas hacia el cielo.

Porque también soporta y no lamenta
el ave que tropieza en la tormenta
y que a pesar de todo toma vuelo.

* Enviado desde Buenos Aires por Marcelo Galliano

 

ACCÉSIT

Hombre incierto

Vivo o muerto, no sé si esta es la vida
que aquí se acaba o que después perdura,
si es sueño o sinrazón, mentira pura
o el frío andén para una despedida.

Me angustia estar jugando esa partida
—mano a mano, diaria, sin ventura—
contra el tiempo, que triunfa en su postura
y no hay ganancia en mi ocasión perdida.

Y es que no sé vivir de otra manera:
sin que la luz me venza a cada instante,
con la fe por el suelo donde piso.

Véngame la palabra verdadera
que dé razón a mi dudar constante
si esta vida es infierno o paraíso.

* Enviado desde Alcalá de Henares por Luis de Blas

 

Palabras de agradecimiento y de regalo un soneto :

 

Mis queridos amigos:

Ante todo agradeceros la celeridad en enviarme las fotografías del acto de entrega de premios y todas las atenciones que habéis tenido conmigo en el día de ayer. Infinitas gracias a todos.
En agradecimiento se me ha ocurrido machacar la rima y el endecasílabo para que os deis cuenta del error que cometisteis al otorgarme la preciada FLOR DE PAPEL.

 

SONETO

Una flor de papel. Es un regalo,
es reconocimiento a los sudores
(es el máximo error de unos señores)
de un presuntuoso. Y es tan malo

que luego sobrevienen (como un palo
a aprendiz de poeta) sinsabores,
fracasos, medianías. Los autores
(¡cuántas veces cometen un escalo!)

que perpetran por vicio algún soneto
y un jurado les colma de ilusiones
de que son (como poco) un gran poeta,

el jurado les hace la puñeta,
les obliga a escribir de sus pasiones
y, a la larga, la flor es un aprieto.
 

 

José Luis Abad

 



 

 

ORACIÓN TRISTE

Dejarme navegar y navegarte,
altas las velas, el timón seguro,
amanecer tu luz, ya nunca oscuro
el rumbo de mi mar para arribarte

será tal vez soñar, tal vez soñarte,
tropezar y romperme contra un muro
sin rendijas su piedra, siempre duro,
escuchar tu silencio y no escucharte.

¿Dónde entonces se oculta la alegría?
¿Qué tristeza destruye la esperanza?
¡Tan solo al caminar sin caminarte!...

El tiempo se me muere y se diría
que busca sólo lo que no se alcanza:
dejarme navegar y navegarte.

Julio Manegat (28 mayo de 2000)

 

UN TODO CUALQUIERA
A Blas de Otero , in memoriam

Un domingo cualquiera,
un yo cualquiera,
también pido la paz
y la palabra pido,
y digo sin querer
lo que tan queriendo digo.
De nuevo con tus versos
has venido de pronto
con los brazos abiertos
de gritos y silencios.
Has venido de pronto, Blas,
en tanta compañía de ti,
de tu pueblo y tus poemas
caídos como el agua
que verdea tus campos,
tu eterno en paz descanse
en la plena liturgia del amor
a todo lo que late
o ni siquiera existe,
tan lejos de nosotros
con nosotros mismos.
¿Qué pueden ya importarte
los versos que te envío
un domingo cualquiera
que no me pertenece
ni en fecha ni en caminos?
Pero te los escribo ardiente
como fueron tus palabras
tan llenas de ti mismo
que pronto te vaciaron
y a la calle salieron
en busca de otras voces
convertidas en besos
de hambres y justicias.
¡Ay, Blas, cuánto desierto
anduviste tú solo
adivinando soles y azules
bajo las nubes grises!
Y hoy me reclama tu nombre,
un domingo cualquiera,
un yo cualquiera,
también pido la paz
y la palabra pido.

Julio Manegat (Febrero de 2004)

 



 

Poemas inéditos del verano 2007 publicados por El Cultural (26-07-2007) :

 

TIEMPO DE LOS ANTIDOTOS

La edad me ha ido dejando
sin venenos, malgasté poco a poco
esa fortuna,
¿qué más puedo perder?

Es el tiempo ruin de los antídotos.
Materia devaluada, la aventura
disiente de ella misma y se aminora.
Ya sólo quedan rastros de peligros,
una zona prohibida apenas frecuentada,
la pauta exigua de lo inconfesable,
cierto amago fugaz de furia y desacato.

La osadía de bordes delictivos,
los deseos gastados
en los turbios dispendios de la infidelidad,
la virtud y su inercia depravada,
el amor desangrándose
como un licor impuro, la excitante
trastienda de la noche,
¿qué se hicieron?

Los años, ay de mí, me han desmentido.

José Manuel Caballero Bonald

 

VIAJE

Una estación de andenes cansados.
De difícil crepúsculo.
Imagino que soy un pasajero
de los que bajan aquí. Imagino
que me estás esperando en otra casa.
Cuando el tiempo se acaba, soñar es desolado.
Estoy pensando en ti dentro de un tren
parado en la estación
de una ciudad en la que nunca he estado.

El tren arranca y pasa ante unas casas.
Detrás de una ventana iluminada
distingo un interior: es un instante
con la vaga sospecha de unas vidas.
Tampoco es mucho más lo que yo sé
de lo que hemos llamado nuestro amor.

Joan Margarit

 



 

Poemas enviados por Jon Rosáenz en el otoño de 2006 :

 

ARTE POÉTICA

Dibujar nuevas islas en los mapas,
saber quedarse solo, y saber ir
junto con los demás, y preguntarse
qué debemos hacer con nuestras manos.

Escuchar al que es bueno y habla bien,
vivir la libertad con los amigos
y poder, para siempre, ser un hombre
que lleva un libro abierto entre las manos.

Buscar con mis palabras la palabra,
cansarme, levantarme y merecer
el pan, la sal y el agua de cada día,
y un justo bienestar para otras manos.

Ganar el buen amor y conversar,
tener silencios pulcros y leales,
y ser libres amando y presintiendo
que los hijos nos cogen de la mano.

Saber que no estoy solo en mi tristeza,
que tampoco estoy solo en la alegría
y que también a mí puede alcanzarme
la mala soledad sobre las manos.

Pensar prudentemente todo aquello
que ya no tendré tiempo de escribir,
tomar un libro nuevo y esperar
y envejecer con Dios entre las manos.

Enrique Badosa

 

ESTOY

La escalera del viento hacia Tu altura,
se deshace en mis pies, y yo no puedo
subir, oh Dios, y sin subir, me quedo
flotando como pluma a la ventura.

¿En dónde estoy, oh Dios, o en qué postura
pondré mi vida, o cómo desenredo
los hilos de mi ansia, y me hallo, y cedo
- a quién, mi Dios - mi peso de amargura?

Así impaciente, por llegar, me estiro,
y me rompo la vida, y más me afano,
y arriba voy volando en un suspiro...

Mas Tu cielo es un velo tan lejano...
¿En dónde estoy, mi Dios, en dónde? Y miro,
y estoy sobre la palma de Tu mano.

Javier de Bengoechea

 

Y TODAVÍA OBRERO DE SENCILLAS PALABRAS...

Y todavía obrero de sencillas palabras,
muy claras, compañeras, con las que ser yo mismo
y también los demás, estas de cada día,
en las cuales de pronto puede resplandecer
la perfecta y solemne que me proteja siempre,
mientras persista el siempre en mi reloj.

Enrique Badosa

 



 

Poemas enviados por cierto profesor a la muerte de Angel González :

NUNCA

¿Hemos de sacrificar a la doncella en el altar de un dios que
reclama su sangre
para confirmar su poder sobre nosotros,
y comprobar que su grandeza
no sufre menoscabo con el paso del tiempo?
Rómpase la grandeza del dios en mil pedazos,
que la lepra corroa la púrpura que cubre
su soberbia figura,
y que su eternidad se reduzca a ceniza.
Y prevalezca la sencilla gracia
de la doncella viva, fugaz, irrepetible,
su sonrisa tan clara,
su alegría
que ella no sabe efímera, y por tanto
es en su ser presente inmortal un instante.

CAIDA

Y me vuelvo a caer desde mí mismo
al vacío,
a la nada.
¡Qué pirueta!
¿Desciendo o vuelo?
No lo sé.
Recibo
el golpe de rigor, y me incorporo.
Me toco para ver si hubo gran daño,
mas no me encuentro.
Mi cuerpo ¿dónde está?
Me duele sólo el alma.
Nada grave.

NO HAY PRISA

Deja que pasen estos días,
deja que pasen estos años,
y entretanto
agradece el regalo de la luz
del cielo de diciembre,
tan discreta
que es casi sólo transparencia,
no ofende y es muy bella.
Deja que pasen estos años,
son pocos ya,
sé paciente y espera
con la seguridad de que con ellos
habrá pasado
definitivamente todo.

Angel González