Pensamientos del estudiante Zarandona

Y nada que siempre es igual continuamente como unas manecillas de reloj las piernas recorren con sus mocasines sandalias borceguíes y otros zapatos en punta de tacón bajo y medio y hasta uno de aguja que es el que menos ruido hace porque se hinca en la moqueta de la sala de la biblioteca y los uno setenta y cinco aproximadamente de columna jónica que termina en volutas de rizos sobre el capitel de su cabeza andan sobre ella sin ruido oye sin ruido que no se oye porque sus piececitos van encapsulados en estrechos zapatos y altos
Así no puedo estudiar nada ni siquiera algo que domino con la dificultad domeñada por las muchas horas de estudio y porque tengo mis habilidades para ciertas cosas que en este momento están distribuidas sobre la mesa alargada y barnizada y estriada de vetas blancas que recorren como vías apias el marrón color dominante de la pulcritud aseada limpiada y relimpiada cuando cierran por la detersiva mano enguantada de la señora de la limpieza
El madrigal me toca esta vez en el examen de lengua que me lo ha dicho el profesor de literatura del insti donde curso cuarto de eso y en eso estoy en poética composición de ligereza y galanura cuando el efecto delicado y breve de los pasos sustentandores de cuerpos esplendorosos realzados más si cabe por la cuña de la primavera que afuera al otro lado tiene ojos lapìslázulis que no obstante esconden en el fondo de la gruta brillo de lobo agazapado que da gritos de fauces o sonidos atenuados y vibratorios de móviles teléfonos como órdenes de sargento que levanta la tropa al son de la trompeta de diana albanera que rápidamente levantaba a la compañía me lo ha dicho mi padre a ellas las eleva y las lleva al vestíbulo a doblegar su curiosidad
Así es imposible los versos heptasílabos y endecasilabos distribuidos al arbitrio del poeta se entreveran con los pasos que necesita cada hermosa beldad yendo a las fuentes de aretusa para beber exclamaciones ¿sí? ¿quién? y luego esto o lo otro que oigo cuando soy yo el que se levanta para ir a mear
De esta manera las veo con su movimientos de pies al andar uno luego otro siete o doce según la amplitud inguinal de las flexibles columnas que pierden su naturaleza pasiva y sustentadora de arcos y bóvedas para ser acto de encantamiento ondulación de serpiente ante la flauta de la respiración de quien mira oh si sus notorias anatomías son manifiesta certeza de la balanza de sus pupilas que oscilan alrededor de los contoneos de los ejes rinnnnnnn un timbre y todos a la calle yo miro el reloj grande en la pared del fondo y las ocho de pronto todo quieto ya silencioso hasta que se oyen las voces de las bibliotecarias que son tres que hala que nos vamos y portazo porque volumen perimétrico tienen de las tres gracias y no se andan con miramientos
Y para que los ruidos no dejen su siembra en la sementera del olvido y para que la callada taciturnidad no sea una elipsis que busca un atajo para llegar al secreto y la reserva de la afasia jo que exquisito me estoy poniendo oigo unos golpes en las meninges más allá del encéfalo y la médula espinal cuando salgo de la sala de estudios y en el frontón juegan unos muchachotes con manos de estatua propulsando a la pelota de cuero además de en el frontis hacia el duramadre aracnoides y piamadre de mi cabeza que por eso soy bueno en zoología y sé las partes que me constituyen como vertebrado erecto
Además suenan las campanadas del reloj de la torre y el primer cuarto baja a la plaza a comer como asquerosa paloma hinchada en el muladar donde las cuadrillas se juntan
Un poco más arriba está bonito el cielo la última luz de la tarde recorta perfiles de tejado rojos parece que el cielo sangra por ellos la muerte de algún dios y hostias sigo sin escribir un madrigal bueno ya veré mañana

En el metro una madre dice a su hija que estamos en marzo todavía quedan diez días para marzo y sólo puedo pensar en escucharlo en las ruinas rutilantes de la rutina de las vidas que no quieren que nada pase excepto lo mismo que ayer y hoy
alguien en el otro asiento lee el periódico con letras grandes de titulares pone que una masa de hielo del tamaño de Tenerife se está desprendiendo del Artico ALGO GRAVE PASA dice el subtítulo

menos para la madre
compañera de viaje
que luce su guisa facial
menos para la hija
que dice qué vestido
se va a poner en carnaval

mas para qué en esta tarde de febrero estar expectante con los consejos ambientales si cada gobierno se frota las manos calentando el planeta

los polo serán helados
por la lengua de la usura
chupados
hasta sacar tesoros guardados
en el continente albo

din don dan próxima parada Casco Viejo aquí me aguardan repletos escaparates de necesidades innecesarias píxide que las guarda en copones o pequeñas cajas iluminadas tras los cristales de seguridad cilmalit 5mm mientras pienso en lo que esta mañana he oído en la radio El gobierno va a establecer políticas que favorezcan al pequeño comercio de barrio después de haber rodeado de GRANDES SUPERFICIES después de haber levantado las vías de los tranvías en las calles otra vez circulan por las remodeladas ciudades después de dejar morir los ferrocarriles tradicionales ahora el futuro pasa por el AVE

ando paso un semáforo
hay trece rayas blancas
en el lomo del asfalto
me cruzo con alguien
habla solo alto
líquido despeñándose
por el aliviadero
de su recipiente

Félix Martínez Aristín


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