Atenea

 

En la mitología griega, Atenea o Atena es la diosa de la sabiduría, la estrategia y la guerra justa. Fue asociada por los etruscos con su diosa Minerva, y posteriormente por los romanos con Minerva. Atenea es atendida por una lechuza, lleva una coraza de piel de cabra llamada égida que le dio su padre Zeus y es acompañada por la diosa de la victoria, Niké. Atenea es también considerada una mentora de héroes. Es una diosa guerrera armada, nunca una niña, y siempre virgen (parthenos); se decía de ella que había propiciado los progresos de los hombres para dejar de ser infantiles. El Partenón de Atenas, en Grecia, es su templo más famoso. Nunca tuvo consortes ni amantes, aunque una vez Hefesto lo intentó sin éxito. Heródoto y Platón la identificaban erróneamente con la antigua diosa de los libios (actuales bereberes) Neith, siendo quizás la deidad libia en su origen mitológico próxima a la Nuth de los antiguos egipcios. Según Platón, Atenea derivaba de A-θεο-νόα (A-theo-noa) o H-θεο-νόα (E-theo-noa), que significa ‘la mente de Dios’.

 

Atenea es retratada clásicamente vistiendo una armadura completa con casco, llevando una lanza y un escudo con la cabeza de la gorgona Medusa, el Gorgoneion, engastada en él. Es en esta postura como estaba representada en la famosa estatua de oro y marfil de Fidias, actualmente perdida, en el Partenón de la Acrópolis ateniense. Atenea es también representada frecuentemente con una lechuza (símbolo de sabiduría) posada en uno de sus hombros. La Atenea pensativa es un relieve fechado sobre el 460 adC que representa a una Atenea cansada y emocionada. En anteriores retratos arcaicos de Atenea en vasijas pintadas, la diosa conserva grandes alas de pájaro.

 

 

"De la protección del dios Mercurio pasó, sin apenas mirar hacia arriba a su altar aéreo, bajo la égida de Minerva, diosa de la sagacidad y de la sabiduría, también atenta al nocturno paseo de este hombre que concitaba la mirada de las féminas de la casta divina. Como Mercurio, esta diosa sustentaba sus pies sobre el tejado de una central bancaria que tras diversas fusiones habría de acabar llamándose Central Hispano. Sobre su mano derecha sostenía a otra diosa minúscula en representación pero de nombre grandilocuente, la diosa Victoria, largamente emparentada con los humanos y su eterna sed de triunfos. El olivo, sinónimo de paz, es el símbolo vegetal de Minerva y la lechuza, ave de la noche, su estandarte animal."

 

Fragmento de "Calles de lluvia", relato multiautor de LTLG

 

Fotos  por gentileza de El Corte  Inglés

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