Ocurrió en Ivalo

Pekka Morottaja es sami de la Laponia finesa, vamos un esquimal diferente. Sus abuelos cazaban reno, sus abuelas cantaban yoikus y ambos hacian el amor los veranos templados mientras el cielo enrojecía de belleza. Se movían con las estaciones y en sus cabañas de madera y piel siempre sonaba el silencio de una naturaleza con alma.
 
Pekka Morottaja ya no cazaba, ni era nómada, ni vivía en koptas. Pekka residía en Ivalo cerca de su aldea de Kuttana y trabajaba como guía turístico. Pekka era moderadamente feliz pero su alma se alejaba de la naturaleza, el origen de la paz y la sabiduría.
 
Pekka atravesaba una mala racha. Hace dos meses se le paralizaron las piernas, después vino la sordera parcial de un oído. Según los médicos de Helsinki ambos males son inexplicables e incurables con los conocimientos actuales.
 
Pekka se mueve en una silla de ruedas y necesita de la ayuda de su hermana Ikka.
 
Pekka sabe que la naturaleza se vuelve contra los que se alejan de ella y decide consultar al chaman de su tribu en Kuttana, Aikkio “el sabio reno”.
 
Aikkio pregunta y mira a Pekka. Después se va al bosque y se pasa allí dos lunas. A su vuelta le dice despacio: “Los apedreaste sin motivo. Solo porque no te dejaban dormir. Son jóvenes y les gusta la noche. La naturaleza pide paz. Debes casarte con uno de ellos, con la mas joven”. “Pero Aikkio, no sé dónde pararan ahora. Ocurrió hace varios meses en Ivalo…”. “Búscala. Es necesario”
 
Hoy es el día mas importante de la corta vida de Pekka. Se casa. Pudo encontrarla. Dedicó todos sus esfuerzos y su dinero y la encontró. El templo luce pieles de reno y telas de colores vivos. La abuela de Pekka canta dulces yoikus y han venido todos sus amigos.
 
Se llama Hannele tiene ojos verdes y un ladrido suave y rítmico.

 

Joseba Molinero