Somos o no somos noviembre 2011

SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 4 de noviembre de 2011

O'clock

Con esto del cambio horario (que no sé si sirve para algo más que dar de hablar), y el hecho de que se haya producido en un largo puente como el que acabamos de superar, la observación de los relojes que jalonan la Villa ha estado muy entretenida. Algunos, supongo que los programados electrónicamente, se adaptaron automáticamente y sin dar lugar a la sorpresa; la gran mayoría lo ha ido haciendo poco a poco, y los hay que han tardado hasta tres días. Pero en todo este trajín de manecillas, el reloj de Bidebarrieta se ha mantenido inmutable y fiel a las sempiternas horas de cada una de sus caras (las 9 para los que bajan del Arriaga y las 4:44 para los que vienen de Santiago). Un rasgo de personalidad propia que lo hace único y por el que aquí quiero romper una lanza, contra quienes propugnan volver a ponerlo en marcha para así convertirlo en otro vulgar reloj de los del montón.

 


 

SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 11 de noviembre de 2011

11-11-11

La ONCE, con su arrollador poder mediático, nos ha machacado con el cabalístico día 11 del mes 11 del año 11 del presente siglo, aprovechando para recaudar unos buenos chines para la causa vía sorteo extraordinario, del que han agotado el papel. Sin embargo, aquí, el 11 del 11 a las 11 ya estaba señalado, pues fue el día y hora elegido por Metro Bilbao para inaugurar (en 1995) su servicio en la Villa. Y antes aún, conviene no olvidarlo, esta triple repetición del once, que nuestros antepasados consideraban como símbolo del infinito y la abundancia, quizá porque ninguno de ellos tenía más de diez dedos que contar, fue la fecha marcada para la proclamación del ganador del Concurso Mundial de Morcillas Bizkainas, que anualmente organiza la Academia del Cerdo Txarriduna para potenciar una de las exquisiteces gastronómicas de nuestra tierra. Y eso sí que es una apuesta de futuro.

 


 

SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 18 de noviembre de 2011

Buenas noticias

Perdónenme, pero si yo tuviera que elegir un elemento arquitectónico representativo de este Bilbao de nuestros amores y sinsabores, frente a los modernismos de última hora ensalzados por los correveidiles de turno me sigo quedando con el maravilloso Kiosko del Arenal, que siempre he considerado como el kilómetro cero de nuestra Villa. Una singular obra del arquitecto municipal Pedro Ispizua, que el también arquitecto municipal Ramón Lecea rehabilitó tras las inundaciones del 83 dotándolo de una envidiable acústica por el original método de hacer una cámara bajo el escenario repleta de botellas rotas, a cuyo aprovisionamiento contribuimos todos sus amigos. Y por eso, el anuncio de que pretenden sacarlo del abandono y ostracismo en que lo han dejado caer en la última década, para recuperarlo como el referente de la vida social que antaño fuera, resulta reconfortante; pero ya veremos.
 


 

SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 25 de noviembre de 2011

La música perdida

Esta semana del 22 de noviembre, en la que esta Villa y todo el orbe católico y ortodoxo conmemora a la Patrona de los músicos (una joven virgen romana, Santa Cecilia, que parece ser nunca existió, a la que se otorgó el patronazgo en 1594 amparándose en una errónea traducción, puede que interesada, del latín), no puedo por menos que extrañar los conciertos dominicales de la Banda en el Kiosko del Arenal, y las Dianas, también desaparecidas en esta última década, que cada domingo protagonizaban los Txistularis municipales por las calles del Casco Viejo, desde el Ayuntamiento hasta San Antón, en cuyas escalinatas ofrecían un pequeño concierto. Dos actividades culturales que no necesitan de presupuesto adicional, puesto que los músicos ya están en nómina, y que suponían una importante aportación para la popularización y disfrute por toda la ciudadanía de la Música a pie de calle.

 

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