Su padre Luis G. Manegat

 

Luis G. Manegat Giménez nació en Barcelona el 13 de diciembre de 1888, fue escritor y periodista. 

Empezó a publicar sus primeros cuentos en 1912 en “El Noticiero Universal” y en “La Vanguardia”. En 1926 ingresó en la Redacción del diario vespertino y en 1952 fue nombrado Director de “El Noticiero Universal” hasta su jubilación en 1960.
Escribió y publicó una treintena de libros, más de 200 cuentos y varios millares de artículos en la prensa diaria y en revistas.
Fue condecorado con la Cruz de Oficial del Mérito Civil en 1954.
Fue nombrado Periodista de Honor en 1956.

Biografía que escribió mi padre de mi abuelo, en enero de 1996 :

Desde niño sintió la vocación de las letras y del periodismo.

Luis G. Manegat, siendo ya muy joven ganó el primer concurso de cuentos a los 14 años. Comenzó a colaborar en “La Vanguardia” y en otros diarios y revistas. Sería en 1912 cuando comenzó a escribir en el popular “Ciero”, primer diario de la tarde de España, que gracias al impulso y al talento de su fundador y primer director, obtuvo enseguida el favor de los lectores barceloneses y, posteriormente, del resto de Cataluña y también, en sus mejores tiempos, entre lectores de Madrid.

Después de muchos años de colaborar en el Ciero entró ya como redactor de plantilla en 1926. En 1939, terminada la guerra civil española, fue nombrado Subdirector, y Director en 1952, cargo que desempeñó hasta 1966, pocos años, pues, antes de su muerte, en junio de 1971.
En 1956 le fue otorgado el título, que muy pocos periodistas han recibido, de Periodista de Honor.
Asimismo, pocos meses antes de su fallecimiento, los periodistas barceloneses le otorgaron el Premio Francisco Peris Mencheta.
Por otra parte fue nombrado Socio de Honor de la Asociación de la Prensa de Barcelona y Socio de Honor de la Asociación de Amigos de la Ciudad.

Estuvo casado con Antonia Pérez y tuvo dos hijos: Alegría y Julio, siendo éste, asimismo, periodista y escritor, como lo es el nieto Luis Ignacio Manegat de Urmeneta. Alegría Manegat fue licenciada en Historia y la única directora del Museo dedicado al escultor Josep Clará.

Puede decirse sin lugar a dudas que, aparte de las imposiciones diarias de la profesión y de su periódico, la obra periodística de Luis G. Manegat Giménez, que también fue director de diversas revistas como la infantil “Alegría”, en la que dibujaba el gran pintor uruguayo Rafael Barradas y que Manegat redactaba con el poeta Juan Gutiérrez Gili, de las revistas, entre otras, “Cristo Rey” y “Mundo Católico”, dirección ésta que, en los primeros meses de la guerra civil española, estuvo a punto de costarle la vida.

La obra periodística de Manegat, como articulista que publicó miles de artículos a lo largo de su vida, se centraba en la fe y esperanza en Dios, en su amadísima Barcelona y en los seres más desheredados y sufrientes. En este sentido, Luis G. Manegat realizó una obra ejemplar, como bien se demuestra en su obra póstuma “Al filo de la vida”, título de una sección que firmaba en “El Noticiero Universal” y que reúne un puñado de artículos de dicha sección. El escritor y editor Tomás Salvador (muerto años después), la noche en que velábamos a mi padre, decidió publicar un libro de artículos de Manegat Giménez. Luis G. Manegat obtuvo la Cruz de la Orden del Mérito Civil por su labor periodística”.

Obras escritas por Luis Gonzaga Manegat

“Aunque los escritores--sigue escribiendo Julio Manegat Pérez--, bien sabemos cómo esclaviza laboralmente la profesión, Luis G. Manegat realizó una seria labor como escritor robándole horas al sueño y a la fiesta. He aquí la simple enumeración de sus obras”:

Novela: Estelas del corazón, Cautiverio de almas (1931), El juglar (su primera novela), Barracas (novela esta de absoluta denuncia social y publicada en 1955), Hoguera de pasión (1944-novela muy extensa de la Barcelona del romanticismo), Kaddur el loco (1947), Luna roja en Marrakech, Niña de plata, ¡Uno más!. Los primeros cuentos se publicaron en Hojas selectas, La Actualidad, La Ilustración Artística y La Ilustración hispanoamericana. Algunas de estas obras están ilustradas por el pintor Segrelles.

Obras de evocación barcelonesa: Hombres y cosas de la vieja Barcelona (1944) y La Barcelona de Cervantes (1964).

Teatro: Cuento de lobos, La isla dorada, Santa María del Mar, Hay fuego en el Rabal, La conversión de Antón Martín.

De divulgación artística: Las iglesias de Toledo, Las iglesias de Sevilla, La Alhambra (en colaboración con el arqueólogo Macario Golferich). Algunas de sus novelas fueron traducidas a varios idiomas. Manegat Giménez también tradujo novelas como La Divina Comedia.

Conferenciante: Como periodista y escritor pronunció numerosas conferencias en centros culturales de Barcelona, Madrid y otras poblaciones españolas.

Reproducción de carátulas de todos sus libros

El Ateneíllo de Hospitalet en los años 1920El pintor Rafael Barradas

“Rafael Barradas, pintor uruguayo antes aludido, -sigue escribiendo Julio Manegat de la biografía de su padre (mi abuelo), -que vivió lo mejor de su vida en España, particularmente en Barcelona, se creó aquí grandes amistades entre las que destacan las del poeta Juan Gutiérrez Gili y la de Luis G. Manegat. Barradas, que vivió pobremente en un pisito de Hospitalet, junto con su mujer, Pilar, (que no se llamaba Pilar, pero que él conoció en un pueblo aragonés cuando, ya tuberculoso, se fue a pie a Madrid) y con su hermana Carmen, creó el llamado Ateneillo de Hospitalet por el que desfilaron las más importantes figuras de los años veinte (1920) hasta que Barradas, en 1928, regresó al Uruguay para morir.

Allí, en el Ateneillo, se reunían los domingos por la mañana o por la tarde y allí figuraron asiduos, además de Gutiérrez Gili y Manegat, García-Lorca, Dalí, Segrelles, Casona, Sebastián Gasch, José María de Sucre, Luis Monteyá, Guillermo Díaz -Plaja, Luis Góngora, Regino Saenz de la Maza, Mario Verdaguer, J.V.Foix, Sebastián Sánchez Juan, Juan Alsamora,...etc.

El Ateneillo fue una llama importante en el arte y en la literatura en la década de los años veinte en Barcelona y no hubo figura que de paso por la Ciudad Condal no fuese al Ateneillo de Barradas. La presencia en él de Manegat era constante dada la fraternal amistad que le unió al pintor y a Gutiérrez Gili”.

 

Homenaje a Angel Ferrant en la azotea de la casa de Rafael Barradas donde se desarrollaban las reuniones del Ateneíllo de L'Hospitalet

 

De pie, de izquierda a derecha: Benjamín Jarnés, Humberto Pérez de la Ossa, Luis Buñuel. Sentados: Rafael Barradas y Federico García Lorca Madrid, 1923

 

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