Tertulia con el autor (24-05-2014)

OBRA: LA MALETA DE MADERA
AUTOR: Pablo Zapata

PONENTE: Jon Rosáenz

La propuesta del libro de mayo en nuestra tertulia nos sirve, en este caso, para invitar al autor, Pablo Zapata, que aunque natural de San Martin de Unx (Navarra) vive en el barrio de Deusto desde hace muchos años, casi tantos como los que lleva impartiendo literatura a jóvenes y niños. Esta ha sido su gran pasión durante décadas y tras su jubilación le ha servido para iniciar proyectos literatios como éste que proponemos en nuestro cŕiculo literario. El libro de reciente publicación – hace énfasis en que se lo ha publicado él mismo arrascándose el bolsillo-, se titula “La maleta de madera” y construye un muy literario y emotivo homenaje a Antonio Machado, ese poeta casi olvidado que debería ser enseña viva de nuestro país y de nuestra literatura. Tal como Julian Marías lo describe, fue libre y se sintió siempre insobornablemente liberal. De igual forma quiso lo que fue de forma insobornable desde una honesta y tímida impavidez.

Tras unas semanas de lucha para hacernos un hueco en la agenda del escritor llena de viajes, conferencias y talleres de lectura para niños, hablamos de encontrarnos el 24 de mayo en nuestra sede, el café La Granja. A esta cita se suma el poeta gallego Eladio Medel que nos visita para el encuentro con el autor de este mes.

Pablo Zapata se presenta puntual a nuestra cita y sin que le preguntemos empieza a explicar las razones que le han llevado a escribir este libro

Pablo Zapata: He escrito esta novela en primer lugar porque he sido profesor de Literatura durante treintaitantos años y las clases sobre Machado siempre las impartí con cariño por lo profundo que es.

En segundo lugar, porque yo soy una enamorado de la Institución Libre de Enseñanza y he procurado poner en práctica.

En tercer lugar, porque hace dos años fui a ver la tumba de Machado pues era algo que tenía pendiente la visita desde hacía mucho tiempo; fue una pena enorme ver allí la tumba solitaria de un hombre que se había ido del país solo y triste.

En cuarto lugar, porque esto es historia después de 75 años y la gente no tiene ni idea. Si preguntamos a la mayoría de la gente de los pueblos de 10.000 habitantes “¿podrías hablarme de la Guerra Civil durante cinco minutos sin gritos ni tonterías?” No saben decir nada como la inmensa mayoría de los españoles mayores de 60 años que no tienen ni idea. La razón es que durante 40 años les vendieron la verdad-mentira del vencedor. Como en España no ha leído nadie salvo cuatro tontos, no se ha informado nadie aquí sobre la guerra. Si leyeron las fuentes que tenían no eran verdaderas; y como después de la muerte de Franco han seguido sin leer sólo saben cuatro generalidades como lo de que la Pasionaria mataba curas; que si Carrillo no sé qué... Y lo más triste es que hay mucha gente que no quiere saber nada.

Yo siempre había leído a su hermano José que tres días antes, cuando salen de Barcelona, Antonio llevaba una maletita y que en Can Santa María se la quiso dar a una señora para que la guardase. Ella dijo que era una gran responsabilidad, y finalmente la maleta no llega a Colliure. No se sabe dónde se pierde porque cuando pasan la frontera a la madre le llevan en brazos y él no podía ni andar, es más, no era capaz ni de llevar una maleta. Y yo me decía: ¿cómo escribir algo sobre esa maleta? Entonces se me ocurrió esta cuestión para escribir el libro.

La Tertulia de La Granja : Es una buena introducción y es lo que escribes en el prólogo. También hay alguna otra cuestión que también describes sobre la guerra.

PZ : Hay otro asunto y es que después de 75 años la Guerra Civil mantiene abiertas las heridas. Si viajas por España, y sobre todo por Castilla, todavía puedes ver en las iglesias, de manera vergonzante y anticristiana, la leyenda “Caídos por Dios y por España”.

Y luego por qué murieron, pues porque les tocó en una determinada zona. Un tío mío navarro que era requete murió allí y si hubiera estado en Valencia habría sido republicano. No fue una Guerra Civil, fue un golpe de estado.

Algunos me dicen, se te ve que eres izquierdoso. Y yo digo que no, lo único que hago es ponerme en la piel de Machado. Y no hablo casi de la guerra porque no me interesa. Esta es la barbaridad de fondo y lo que a mí me interesan son las causas...

LTLG : … pero si haces hincapie en la postura de la iglesia oficial, quizá parezca una posición algo anticlerical.

PZ : Bueno anticlerical... si yo citara los textos de los obispos de aquellos momentos, quemarían todas las iglesias.

Hay que tener una cosa muy clara : cuando se proclamó la República el 14 de abril de 1931, el pueblo la aceptó muy bien. Estaban hartos de reyes inútiles y de señoritingos. La República eran unos señores sensatos : Niceto Alcala Zamora, católico y conservador; Maura, ministro de Alfonso XIII, católico y conservador también. En aquel parlamento había 67 catedráticos por primera vez, no terratenientes, que quisieron cambiar España. Y el pueblo aplaudió. Según el Concordato el Gobierno es el brazo ejecutor de la Iglesia. Luego si la República proclama la separación de poderes entre Iglesia y Estado, se les da la vuelta a la tostada. De hecho, a los 10 días de proclamada la República, empiezan los obispos con la cruzada de Dios. Pocos días después, el nuncio del Papa les advierte a los obispos en una carta que acaten el nuevo gobierno constitucional. La realidad es que toda la burguesía, la aristocracía y la iglesia empiezan a ponerse en contra del nuevo regimen.

LTLG : También habría que añadir el desmantelamiento de la cúpula militar de aquel momento que era un pilar más de los inconformistas.

PZ : En su mayoría los militares estaban en Marruecos, después del fin de la guerras de Cuba y Filipinas. Los militares en España venían por castas y se transmitía de padres a hijos con una gran cantidad de prebendas. Ellos tampoco admitían a este gobierno republicano que ponía a los militares en su sitio. Hablando con perspectiva histórica, otra cosa hubiera sido si hubieran dado para el pelo a Sanjurjo que dió un golpe en 1932. Lo metieron en la cárcel pero después fue amnistiado y la volvío a armar. El gobierno republicano por ser humanista era débil y por ello no cortó ninguna cabeza.

Es una historia muy triste la de este país. Cuando viene el papa Juan Pablo II a España le pone Zapatero de vuelta y media por la laicidad del estado. En Francia, en cambio, van y dicen lo bien que está el Estado separado de la Iglesia. Menendez Pidal decía que éste es el país de los frutos tardíos. Aquí no hubo Revolución Francesa, los movimientos literarios vinieron cien años más tarde, la constitución de Cadiz no germinó porque se la cargaron.

Tenemos a un Rouco Varela metiendo la religión en las escuelas; pero si la escuela por definición es laica. El que quiera religión que la tenga en la parroquia.

LTLG : Pablo, tú has sido profesor de instituto toda tu vida.

PZ: Sí. Primero estuve de maestro en Arangoiti en Deusto en una escuela. Después hice la licenciatura y me mandaron a Sevilla un año. Después volví y he estado 28 años de profesor de literatura en institutos. Me he jubilado a los 60 años y muy bien.

Eladio Medel : Yo soy de un pueblo de Orense y allí está eso que tu cuentas de los caídos por Dios y por España. La verdad es que la iglesia del pueblo está en ruinas porque nadie quiere arreglarla. El símil sirve para contar ésto que tú dices. Así, aunque la Iglesia no se ha separado del Estado, parece como si se hubiera buscado la ruina por sí misma.

PZ : La vergüenza para este país es que siga gente en las cunetas después de tantos años. Porque no nos olvidemos que fue la guerra de matar maestros – por eso el capítulo de la Institución Libre de Enseñanza. Los maestros de siete años de República, que eran verdaderos intelectuales, están enterrados en la cunetas. Tan es así que la Comunidad Europea le ha instado a España a que saque esos 140.000 cadáveres de las cunetas. Se sabe dónde están estos restos y a toda esta gente del gobierno actual y a la iglesia se le puede decir desde el respeto estas cosas.

LTLG : En la Conferencia Episcopal está actualmente Monseñor Blazquez que ha permitido la investigación en los archivos para clarficar los casos de bebes robados.

PZ: Sí tiene otro talante. Ya veremos. Si entonces la Iglesia hubiera dicho “vamos a apoyar al gobierno legítimo” no hubiera pasado nada; pero con los militares y los obispos alzados todas las normas que daban a los terratenientes no se cumplían. Eso hizo que el gobierno se fuera radicalizando poco a poco : le obligan a radicalizarse. Esto devino en la guerra pero hay que ver las causas, el primer año y la situación que había en el país.

LTLG : Vamos a hablar del libro. En la tertulia que realizamos la semana pasada se suscitó la cuestión de si las cartas que aparecen al final son reales o no.

PZ: Todo lo que no está en cursiva está escrito por mí. Primero puse dos tipografías y las citas de Machado en cursiva; pero la obra me estaba saliendo un poco ácida y Machado era un santo varón incapaz de pegarse con nadie. Fue entonces cuando metí al padre Eulogio y la carta de su hermano Manuel que envía al protagonista para dejar el tono del libro más como era el carácter del poeta.

LTLG : También surgió la cuestión del personaje principal Bartomeu si tenía alguna connotación especial.

PZ : No, simplemente se me ocurrió así porque no sabía cómo vincular la maleta. Podía haber sido un anciano. Todo lo que se narra es histórico : la familia sale al exilio y les llevan en coche hasta unos quinientos metros pues se ha hecho un tapón y ya no se puede avanzar. A la madre la llevaba en brazos Corpus Barga. Machado no puede ni andar y cuando estaban acercándose a la frontera, Joaquín Xirau habló con el responsable del puesto y le enseño unos billetes para viajar a Paris puesto que allí iba a dar unas conferencias. Entonces el responsable le dice : “pase usted don Antonio”. Todo esto es historia; yo me he inventado lo de que dió una vuelta y se le cayó la maleta. Después la abre y encuentra los diarios; es simplemente un recurso literario.

LTLG : otra cuestión por la que hemos pasado por encima es la de las diferentes tipografías que empleas a lo largo de la obra...

PZ: Bueno, lo que ocurrió es que al principio todo estaba con el misma tipografía. Se lo dí a leer a un amigo y me comentó : “Pablo, por mucho atención que he prestado, en algunos momentos no sé quién es el narrador.” Entonces puse la letra del diario con un estilo de más cursiva y lo que es la narración del joven en una letra cuadrada totalmente moderna para que no hubiera dificultad en las dos lecturas. Si es verdad que no se hubiera reconocido fácilmente sin los diferentes tipos de letra.

LTLG : Hay dos momentos del libro en que se ve claramente que has sido profesor de Literatura. Una es el largo pasaje sobre la Institución Libre de Enseñanza. Claramente se puede apreciar lo que significó en aquel momento, y, tristemente, lo que pudo significar para la historia de este país. Y es que toda la gente que fue formada en esta institución, los intelectuales del país, fue asesinada o se exilió.

Y también hay otro recorrido importante que aparece en el libro y es el recuerdo que haces de Valle-Inclán, Lorca, Unamuno, Juan Ramón Jimenez, ... etcétera. En definitiva, haces un repaso de todos los autores que en aquellos momentos estaban presentes.

PZ: Bueno, en el libro se dice que aparecían cinco cuadernos y uno de ellos era una conferencia sobre la ILE. Algunos me han criticado estas cosas pero yo debo decir que no es una novela al uso. En realidad, yo hace años di una conferencia que pulí mucho sobre la institución - el año pasado la pronuncié en el Ateneo de Navarra -y aproveché para incluirla porque es la maravilla de las maravillas de esta España que no contaba nada intelectualmente en Europa. En los siglos XVIII y XIX en Europa eramos la carreta rota, y en los libros sólo figuraban Unamuno y Baroja. Y de repente de 1876 a 1930 esta institución cambia el país. En 1930 teníamos todos los escritores maduros del 98 y la generación de Juan Ramón Jimenez, Menendez Pidal, Ramón y Cajal, Morente, Marañon. Además teníamos jóvenes valores en sus treintaitantos como Lorca y luego estaban Picasso, Miró, Dali en la pintura. Es decir, pasamos de la pobre España a tener un elenco de artistas e intelectuales sin parangón en toda Europa. ¿Qué pasó? La cultura y la cultura nada más. Llega un momento en que los Cossío, Marañon, etcétera son profesores y esto constituyó un caldo importantísimo.

LTLG : Creo que queda clara la amistad de Machado y Unamuno en el libro puesto que aparece su relación explícitamente.

PZ : Soy el fundador de la asociación bilbaína de amigos de Unamuno que ahora está muerta. Unamuno es mi autor junto a Machado. He dado recientemente cuatro conferencias sobre él. Por eso Machado llega a afirmar en algún momento : “Se me han caído los tres pilares de mi vida : mi hermano Manuel, mi amada Giomar y Miguel de Unamuno que era como padre”.

Por eso alguien me ha dicho : “Este libro es amargo” y yo pienso que sí, pero como no va a ser amargo contando lo que se cuenta. Machado es un perdedor y sus tres apoyos desaparecen y todo su proyecto de vida queda destruido.

LTLG : Dices también en el prólogo que no querías leer el Juan de Mairena para no verte influido en tu escritura.

PZ: Sí, esa es la verdad porque sabía que me iba a influir y preferí dejar la lectura para después de finiquitar el libro. Es lo mismo que cuando escribo una novela histórica no leo en esa temporada nada de este tipo de novelas. Sólo leo historia e historia nada de novelas. Aunque finalmente si metí algunos pinceladas apoyándome en Mairena pero no me influyó en el desarrollo de la obra.

LTLG : Enumeras las fuentes que bebes para escribir el libro : Gibson, Preston, Chaves Nogales... ¿Qué buscabas en estas fuentes?

PZ: la verdad es que he leído muchos autores más y en Gibson buscaba la biografía detallada de Machado. En Preston, sobre todo, información sobre la guerra, no interpretaciones porque ya las tenía en mi cabeza. También he bebido de los escritos de Monique Alonso. Leí también una cantidad de revistas Insula que tenía guardadas en casa.

En este punto la tertulia-entrevista toma otros derroteros más profundos haciendose un análisis restrospectivo de gran parte de la Historia de este país que resuma nuestro estado actual.

En las postrimerias de nuestra charla, el poeta Eladio regala finalmente su libro de  poemas Fóra do muro  a Pablo. Éste por su parte firma los ejemplares de “La maleta de madera” que hemos traido como colofón al fructífero encuentro literario que hemos mantenido. No sólo ha habido literatura sino interesantes reflexiones sobre esa guerra que asoló España hace ya 75 años tantos como los que estamos sin San Antonio Machado, tal como lo califica el autor. Le agradecemos su deferencia con nosotros pues no es fácil hoy día contar con un escritor para hablar de su obra de una forma distendida y atrayente. Afortunadamente vive en Bilbao y eso es una gran ventaja para nuestra tertulia.