Nigromante de latón y terciopelo

Ha caído la tarde de este sábado de septiembre, el tercero. Hay niebla espesa alrededor del Broncíneo Caballero, una niebla inexplicable para esta época del año ya que el verano todavía no ha fenecido y el otoño aún no ha mostrado sus hojas ocres. Apenas hay gente en la plaza y la que por allí camina apenas es visible a un distancia corta. Desde la estación ferroviaria y con el embozo de la capa tapándole el rostro, se acerca un ser de otro mundo a grandes trancos. En la mano libre lleva un tomo con ribetes dorados parecido a esos de los magos donde tienen anotadas las recetas de sus hechizos y brebajes. Como un ser fantástico parece cruzar por el medio de la plaza sin noción de peligro, de tal suerte que una moto le roza y al grito del motorista aparece una llamarada seguida de humo por debajo de la capa. El jinete casi se cae como Pablo camino de Damasco, y muy probablemente se le quitarán las ganas de achuchar a los transeúntes. El encontronazo llama la atención de Broncíneo Caballero que mira hacía abajo sin descomponer la figura.

Entonces, el de la capa es engullido por la puerta giratoria del café haciendo el efecto de traspasar de un mundo siniestro a uno iluminado y acogedor infinitamente más agradable. Unos señores esperan su llegada sentados con cafés y licores, y al verlos el hombre de la capa les saluda efusivamente.

Don Miguel : buenas tardes, señores (visiblemente contrariado).

Tertulios todos : buenas tardes, don Miguel.

Tertulio Ignoto : ¿Cómo se encuentra usted?

Don Miguel : de momento bien pero empecemos que me noto nerviosísimo esta tarde...

Tertulios todos : (tremendo hípido de sorpresa colectiva) ¡¡........ !!

Don Miguel : (con gesto adusto) ¿Han leído ustedes mi libro?

Tertulio Mazmorreño : pues a decir verdad... no he tenido tiempo... disculpe

Don Miguel : ¿No le da vergüenza estar así a estas alturas?

(El Tertulio Mazmorreño está ahora cabizbajo, cavilante y en silencio sepulcral) ….

Don Miguel : seguirá usted en las mazmorras otro mes más a dieta de ejemplares de cien páginas. Me leerá dos por lo menos, aparte de la próxima propuesta. Además, aprovecho la ocasión para reconvenirles a todos ustedes porque este año los libros elegidos han sido una verdadera birria.... no hay ni un solo valor seguro...

Tertulios todos : (llantos, rechinar de dientes, gritos guturales, comienzos de súplicas...) ...ooooh....

(Un tertulio se va al servicio a realizar aguas menores)

Tertulio Ufano : (incorporándose de su escaño) eso no es verdad porque yo he ganado el concurso estilo GAT el año pasado.... y mis libros nunca son fallidos sino incomprendidos o en todo caso malinterpretados...

Don Miguel : ¡¡Hágase el silencio!! (se quita el cigarrillo de picado de la oreja) Como ustedes saben, libro que elijo, libro que se convierte en valor seguro gracias a mis poderes innatos. Ustedes están realmente en desventaja, todo hay que decirlo.

(Cotidio entra en escena con el pedido de cafés y licores y da una tregua a los contertulios que ahora sí acusan el golpe. El Tertulio Mazmorreño aprovecha para hacerse con la preceptiva bola metálica para sujetársela al tobillo mediante el juego cadena-grillete).

Don Miguel : (ahora de pie) repitan conmigo todos juntos : va-lor-se-gu-ro-va-lor-se-gu-ro.

Tertulios todos : (similar al tono susurro del coro de esclavos de Nabuco) va-lor-se-guro-va-lor-se-gu-ro-va-lor-se-gu-ro ... (se va elevando poco a poco)

Don Miguel : les voy mostrar gŕaficamente mis poderes (enciende el cigarrillo de picado y tras varias chupadas profundas empieza a echar el humo pausadamente y muy poco a poco se empieza a formar la imagen del grandullón de Lovecraft ).

(los tertulios se reclinan en sus escaños por efecto del susto ante la aparición repentina).

Don Miguel : estimado Howard, hable a todos los contertulios sobre su obra La sombra sobre Innsmouth que yo propuse tiempo ha.

H. P. Lovecraft : (corporeizado en humo pero claramente real y vivo) ph'glui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgh'nagl fhtagn...

Don Miguel : querido Howard, háblenos en inglés si no le importa; así le entenderán mejor. En ese lenguaje sólo voy a entenderle yo y será una lástima...

H. P. Lovecraft : in his house at R'lyeh dead Cthulhu waits dreaming...

Don Miguel : gracias Howard. Qué gran obra y qué desazón creaba cada página; también eran oscuros los relatos aquellos basados en la mitología Cthulu, creado por usted y tomado por sus amigos...

H.P. Lovecraft : I really agree with you, thanks. I'm very proud of being inside your minds... ph'glui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgh'nagl fhtagn...

Don Miguel : (visiblemente sorprendido por el contratiempo) a Howard le ha vuelto a poseer Cthulu. Le hemos perdido (don Miguel da unos aspavientos contundentes y la imagen corpórea del bueno de Lovecraft se convierte en volutas que van desapareciendo). Vaya por Dios, esta vez no me ha salido perfecto el hechizo. Probemos de nuevo (da varias caladas al cigarrillo, vuelve a expulsar el humo y empieza a crearse la imagen de un autor).

(los tertulios, esta vez, miran atentos y sin moverse esperando en vilo hasta ver que se trata de un ruso).

Vasily Grossman : ...Это лучший предложение партии...

Don Miguel : ahora que le he resucitado, querido Vasily, ¿podría hablarles en un idioma que conozcan? Porque, desde luego, yo estoy tan viajado que tengo el don de lenguas...

Vasily Grossman : ...Это лучший предложение партии...

Don Miguel : estimado Vasily, no logran comprenderle; sólo yo le entiendo.. Es una lástima para el libro del año que me encumbró definitivamente.. (da unos aspavientos rápidos con los dos brazos y Vasily es pasto del aire).

Tertulio Pelota : qué pena, me hubiera gustado charlar con Grossman sobre su obra magna... ¡ Qué verano pasé con Vida y destino ! Nada que ver con este agosto acompañado de Belisario. He ido a todas partes con él pero ni a la de tres. Denso y prolijo, sin duda... Además aparece en algunos capítulos y en otros ni rastro de él.... vamos como el Guadiana.

Don Miguel : déjenme intentarlo de nuevo, contertulios (vuelve a aspirar varias veces del liado y al echar el humo comienza a resucitar otro autor corporeizado en humo...un rostro barbado, unas lentes,...).

Miguel de Unamuno : buenas tardes, discípulos. ¿En qué clase nos habíamos quedado...?

Don Miguel : a sus pies estimadísimo don Miguel... Perdone pero nunca traté de suplantarlo.., simplemente propuse su obra Vida de don Quijote y Sancho para que le apreciaran, para que le comprendieran, para que vieran su grandeza; es una lástima que todos le hayan relegado al olvido tras haberle insultado tanto.

Miguel de Unamuno : muchas gracias a todos ustedes por apreciarme de corazón y, sobre todo, por resucitarme tal día como hoy. Ya estaba aburrido en la sepultura ansiando la resurrección tan de verdad, tan de verdad... Sí, ese libro es mi hijo predilecto tan verdadero, tan mío. Pero … le estoy mirando y me veo reflejado : la misma facundia de espíritu, los lentes de cerca, la barba... (acercándose).

Don Miguel : me hace usted feliz, de verdad, don Miguel. Me entran ganas y fe de seguir viviendo, de seguir leyendo (abraza a Unamuno con lágrimas en los ojos).

Miguel de Unamuno : Hijo mío, cuánto has tardado en venir a buscarme. No sé qué me ha pasado pero me vienen ahora ganas de gritar al mundo y no sé por qué... Mi alma está serena y fuerte (levantando el rostro y mirando al techo) ¡Viva la inteligencia ! ¡Vivan por siempre los tertulianos!

Tertulio Enfervorizado : son ustedes muy grandes... ¡Viva la Tertulia! ¡Viva don Miguel ! ¡Viva la inteligencia !

Tertulio Republicano : ¡ Viva la República y mueran los tiranos !

Y con el ambiente de las tardes en que Manolete recogía orejas y rabo, fueron sacados los migueles a hombros por la puerta del café. Y fue cuando comenzaron una peregrinación por todo Bilbao que sorprendió a don Miguel de Unamuno, esta vez hecho de humo pero vivo al fin. Y fueron felices una tarde más...

 

El maestresala